El día en que la aftosa se propagó por medio EE.UU.

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02deOctubrede2002a las08:25

WASHINGTON .

El resultado de este ensayo fue dado a conocer en momentos en que arrecian las denuncias del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de que el líder iraquí Sadam Husein posee armas de destrucción masiva, entre ellas las biológicas.

La propagación de una enfermedad como la fiebre aftosa denominada foot and mouth desease en inglés (enfermedad de las patas y la boca), que ataca y se propaga rápidamente a la ganadería, o la enfermedad de las vacas locas (encefalopatía espongiforme bovina), tendrían un grave impacto para la economía no sólo de EE.UU., sino de cualquier país.

La agricultura es un sector que aporta a la economía de EE.UU. un total de 1,5 billones de dólares, alrededor de un 16% del producto interno bruto (PIB).

El Consejo Nacional de Investigaciones señaló el mes pasado en un estudio, que EE.UU. era especialmente vulnerable ante un ataque bioterrorista, porque carecía de una estrategia para defenderse.

El ejercicio, llamado "Cielo Carmesí" (Crimson Sky), concluyó el pasado lunes y fue el primero de una serie concebido para probar la efectividad del Departamento de Agricultura (USDA) y otros organismos federales en la reacción ante un ataque bioterrorista.

Se llevó a cabo en tres estados y en él participaron más de una docena de organismos federales, incluyendo el Departamento de Agricultura, la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Casa Blanca y la Oficina para la Seguridad del Territorio Nacional.

ESTRATEGIA. Gary Weber, de la Asociación Nacional Ganadera, manifestó que se preguntó a los participantes cómo coordinarían los esfuerzos para contener la fiebre aftosa y para erradicarla. De acuerdo con sus respuestas, la enfermedad habría sido contenida al cabo de dos semanas, pero sólo después de haberse propagado a más de 30 estados.

Weber manifestó que el ataque simulado resaltó la importancia de desarrollar una estrategia nacional que defina claramente la responsabilidad de los organismos federales.

"Se tienen que realizar de manera rutinaria, deben identificar las funciones y las responsabilidades más importantes", expresó.

Por su parte Alisa Harrison, portavoz del Departamento de Agricultura, manifestó que el ejercicio tuvo como objetivo ajustar los preparativos de una reacción del Gobierno ante un ataque bioterrorista. A su vez Jon Caspers, del Consejo Nacional de Productores de Carne Porcina, dijo que sería ilusorio pensar que alguna vez este país sea totalmente invulnerable a un ataque bioterrorista.

"Lo que se nos plantea ahora es: qué podemos hacer para prepararnos para este tipo de ataque?" se preguntó este dirigente empresarial. EFE

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