Lechería: el “verano” no alcanza

06deDiciembrede2002a las08:12


La compra de leche en el mercado internacional en 2003, una posibilidad que había tomado cuerpo en los últimos días a partir de la caída que muestra la producción nacional y de la alta capacidad ociosa que tienen las plantas, no figura por el momento en la carpeta de las principales usinas lecheras del país.

Esta posición fue confirmada por los principales representantes de la industria a los productores tamberos de las cuencas de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa, durante el último plenario del año de la mesa interprovincial de lechería que sesionó el último martes en la Sociedad Rural de San Francisco.

Los productores pretenden, no obstante, que esta palabra de la industria se complemente en los papeles con una suba del 16 al 27 por ciento de los aranceles de importación extra Mercosur, un pedido que ya fue remitido al Ministerio de la Producción y que cuenta con el guiño del ministro Aníbal Fernández y el apoyo de las empresas del complejo.

No obstante, el actual escenario cambiario es el principal freno que tiene la importación.

“La ecuación económica no da para importar. Si con los actuales costos de materia prima que pagamos a los productores el consumo doméstico está planchado, mucho más lo estaría si tuviéramos que costearlo con productos externos que duplican el costo nacional”, aseguró a La Voz del Campo Jorge Secco, gerente del Centro de la Industria Lechera (CIL).

El presidente de la entidad que agrupa a las principales industrias del sector abonó esta posición. Osvaldo Capellini fue contundente. “No es económicamente factible. Importar significaría hablar de una materia prima que rondaría los 80 centavos, y hoy el consumo interno lejos está de poder pagar un 250 por ciento más. Acompañamos a la producción en la propuesta de una suba del arancel externo extra Mercosur”, indicó.

Avances y frenos

A nueve meses de haber comenzado a delinear en el ámbito de la mesa interprovincial los trazos para el ordenamiento de la lechería nacional, los avances entre el sector oficial, la producción primaria y la industria se cocinan a fuego lento. Aunque sus protagonistas admiten que van por buen camino.

Mientras tanto, los mercados externos son los pilares donde se apoya la lenta recuperación que muestran los precios que reciben los productores.

Opiniones en cadena

Omar Corigliani (productor de Morteros). “Un litro de leche en tranquera de tambo tiene que valer al menos un 25 por ciento más que un kilo de maíz, y esto no ocurre. Hoy el grano cuesta 35 centavos por kilo, lo que en muchos casos supera el valor que reciben los productores por cada litro de leche entregado”.

Horacio Mihura (productor de Gualeguay, Entre Ríos). “Nuestra realidad no escapa a la que afrontan nuestros colegas de Córdoba y Santa Fe. En Entre Ríos, las industrias son más pequeñas y eficientes, pero se escudan en las grandes para fijar los precios. En lo que va del año, la producción entrerriana cayó un 60%”.

Jorge Secco (gerente del Centro de la Industria Lechera). “Si tuviéramos una tasa de desempleo del siete por ciento, la situación de la lechería sería distinta. El soporte actual es el mercado externo. A pesar de los justos reclamos de la producción, la ecuación integral del negocio no da para una mejor retribución”.

Osvaldo Capellini (presidente del Centro de la Industria Lechera). “La industria no tiene la máquina de hacer dinero y depende de los mercados. Lo positivo es que hoy la plaza externa juega a favor. Pero necesitamos hurgar en los problemas de la lechería para descubrir soluciones y desarrollar una política sustentable”.

Juan Trossero (productor de Marull). “Estamos avanzando, aunque quizá algo lento, en la mesa de diálogo con la industria. Creo que el precio de la leche es

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