Piden una nueva política agraria

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20deDiciembrede2002a las08:05

La puesta en marcha de una nueva política agropecuaria nacional y la inserción sectorial en el contexto regional y mundial (con acento en la asistencia a las economías regionales y una equitativa distribución de la riqueza) fueron los ejes sobre los que Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), anunció su propuesta para reactivar las actividades que más divisas aportan al país.

En ese contexto, y al realizar un balance y perspectivas para 2003, el dirigente destacó que a partir de la devaluación todo indica que la rentabilidad estará asociada a los sectores productivos, como el campo y la industria, sin excluir a las economías productivas no tradicionales.

También subrayó la importancia de generar la industrialización de los productos primarios, agregando valor a las cadenas productivas, y destacó que de ese modo se generará mayor ocupación en el país. En el aspecto financiero, Buzzi defendió a la banca pública, como herramienta destinada al estímulo de los procesos productivos internos, en abierta alusión a la sugerida privatización de esas áreas, que impediría el relanzamiento de líneas de crédito destinadas al campo.

Respecto del tema impositivo, exhortó a reducir el IVA, a eliminar el tributo a la Renta Presunta y a establecer un tratamiento diferencial en el impuesto a las ganancias entre rentas reinvertidas y distribuidas. Rechazó las retenciones y pidió su eliminación.

Por otra parte, la propuesta de la FAA reconoce que los cambios operados en los últimos años le plantean al agro que incremente su productividad y se adapte a los cambios tecnológicos. Esto implica implementar estrategias asociativas que permitan la generación de economías de escala, que deben tener el acompañamiento de políticas agropecuarias de largo plazo, para organizarse y planificar el futuro, insistió Buzzi.

La propuesta es insuficiente

El vicecanciller Martín Redrado calificó de insuficiente la propuesta presentada por la Unión Europea ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) para reducir en un 45% los subsidios agrícolas, como parte de la negociación multilateral de la ronda Doha, que busca establecer nuevas reglas al intercambio de bienes y servicios a nivel internacional.

“La Argentina le da la bienvenida a que se haya puesto sobre la mesa una propuesta como esta que hizo la Unión Europea”, indicó Redrado, al tiempo que evaluó que “si bien avanza sobre unos campos, en materia global es insuficiente”.

Si bien el número dos del Palacio San Martín consideró que “es bueno que haya sido una propuesta integral que abarque las subvenciones a las exportaciones y los subsidios internos”, remarcó que “es débil en materia de aranceles y acceso a mercados”. La propuesta de reducción es tímida, afirmó Redrado, comparada con los Estados Unidos que plantea un arancel máximo para la importación agrícola del 25% y elimina los picos arancelarios distorsivos".

En cambio, subrayó que en la propuesta europea no se eliminan las distorsiones que se producen con los picos arancelarios.

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