Entre los expertos, nadie quiere que el dólar se caiga

Por
06deEnerode2003a las08:59

Entre el 26 de junio pasado, cuando tocó un máximo de 3,95 pesos, y el último viernes, cuando cerró a 3,36, la cotización del dólar retrocedió 15%. Esta tendencia, que se acentuó en las últimas semanas, originó un debate dentro del Gobierno, entre un "ala política" que desea que la divisa baje gradualmente y otra encolumnada detrás de Economía, que sostiene que es mejor mantenerlo en los niveles actuales. Terciando en esta discusión, varios economistas coincidieron en que lo mejor, hoy, es que el peso no se revalúe.

El experto Miguel Bein dijo que un dólar alto como el actual será una pieza clave para la recuperación económica. Según su análisis, "todavía los números fiscales son muy precarios y, para cerrarlos, la Argentina va a necesitar un 25% más de inflación, manteniendo el gasto bajo control. Ningún esquema deflacionario hoy sería útil". Con este esquema, Bein calculó que el año terminaría con un superávit fiscal de 13.000 o 14.000 millones de pesos. "Esta estrategia es consistente con una política que mantenga el dólar, que no lo deje retroceder", evaluó.

En ese escenario, enfatizó que el Banco Central debe seguir comprando dólares y aumentando reservas, que podrían llegar a 14.000 o 15.000 millones de dólares a fines de 2003. "En ese momento la Argentina va a poder negociar la deuda con sus acreedores, porque el Tesoro Nacional va a disponer de pesos para comprarle dólares al Banco Central", sostuvo.

Los economistas de la Fundación Capital, por su lado, consideraron que "resulta inconveniente forzar una apreciación del peso cuando no existen condiciones que aporten certeza respecto a que vendrá acompañada de una deflación de precios. Por el contrario, el riesgo es que ante una reversión y nueva devaluación, los precios tomen impulso alcista. En definitiva se podría ingresar en una zona de serruchos que haría perder la valiosa referencia de estabilidad cambiaria", evaluaron.

Las dudas sobre el precio futuro del dólar ciertamente demoran decisiones de los agentes económicos y del común de la gente. Según Marcelo Lascano, del Grupo Fénix, "una buena consigna de hoy podría ser 'que se callen todos'". En ese sentido, juzgó que el debate oficial "es incorrecto en un país muy sensible al valor de la divisa. Hay una impericia de algunos gobernantes, no del ministro Roberto Lavagna, de poner en duda esto cuando se habían aquietado las aguas".

El economista peronista Eduardo Curia aseguró que "un dólar alto y sostenible a 3,50 es acorde al nuevo modelo que viene, abierto desde adentro hacia afuera, al revés que en los 90. Eso ampara la paridad real que necesitará la Argentina por varios años, y que, descontada la inflación, es de 2 pesos o algo más".

Mercedes Marcó del Pont, de FIDE, dijo que "si se toma la relación reservas/base monetaria o el tipo de cambio de equilibrio, el dólar debería rondar 2.85 a 2.90 pesos. Pero hoy no hay ventajas en bajarlo: los precios ya subieron y son inflexibles a la baja". Para la economista, "debe mantenerse el tipo de cambio y aprovechar la 'crema' que sobra por la hiperdevaluación: aplicar retenciones móviles a exportaciones sobre todo cerealeras y energéticas, aprovechando las subas que se prevén en el mercado mundial".

Temas en esta nota