Qué reformas le exigirá el FMI al nuevo gobierno

Las condiciones para lograr un acuerdo de largo plazo

08deMayode2003a las09:40

Sea Roberto Lavagna o Carlos Melconian el economista que el 26 del actual se ponga el traje de ministro de Economía deberá esforzarse para poner en marcha, en los próximos meses, algunas de las varias reformas que el Fondo Monetario Internacional (FMI) exige para sellar un acuerdo de largo plazo. No será una tarea sencilla y lo saben. Pero en ambos sectores admiten que es una agenda de cambios vitales.

El programa de transición vigente (se firmó en enero, tras doce meses de complicadas negociaciones) le permitió a la Argentina posponer los pagos de deuda de los primeros ocho meses del año por US$ 6802 millones y aquietar así el huracanado horizonte financiero.

Pero el acuerdo vence el 31 de agosto, por lo cual la próxima gestión tendrá apenas tres meses, a partir de su asunción, para dar vida a algunos de los cambios pedidos de manera insistente por Horst Köhler y Anne Krueger, las máximas autoridades del Fondo Monetario. El dato no es menor si se tiene en cuenta que entre septiembre y diciembre próximos el país tendrá que enfrentar pagos con los organismos por US$ 5716 millones.

Cuando en enero último el FMI aceptó otorgarle a la Argentina un programa stand-by, lo hizo dejando en claro que lo que se daba era un acuerdo de transición "que sentará las bases para un programa más integral de reformas fundamentales, que se desarrollará después de las elecciones y que es necesario para hacer frente a los profundos problemas estructurales que enfrenta la Argentina", dice el memorando que se firmó en enero.

Anteayer, cuando Anne Krueger sorprendió a propios y extraños hablando de las mejoras que evidencia la economía argentina, no se privó de recordar que al programa le queda poca vida. "Todavía falta mucho por hacer. Tendremos que retomar las conversaciones con el próximo gobierno para saber qué quiere hacer exactamente", dijo sin vueltas.

Por eso, la agenda sobre la que tendrá que trabajar la próxima gestión, a pedido del FMI, incluye:

Reforma impositiva

Nueva ley de coparticipación

Reforma del sistema financiero

Aumento de tarifas de servicios

Reestructuración de la deuda

Reforma de la banca pública

De esta manera, en los dos equipos económicos saben que deberán tomar medidas de alto rechazo social (como el aumento de las tarifas o la capitalización de los bancos oficiales), que en épocas de campaña se cuidaron de matizar y que ahora, a días de la segunda vuelta, prefieren ni mencionar.

"Sabemos qué queremos hacer en cada uno de esos temas; por ejemplo, para la reforma impositiva y la nueva ley de coparticipación tenemos los proyectos de ley redactados y listos para presentar en el Congreso. El ritmo de trabajo será intenso, porque todo está por hacer", opinó una fuente del equipo de Carlos Melconian, el candidato de Carlos Menem a ocupar el Palacio de Hacienda. Por el contrario, señaló que Lavagna, de seguir en su cargo, "enfrentará problemas porque hasta ahora no dijo qué quiere hacer. Tendrá que correr contra reloj para hacer antes de agosto lo que pide el FMI", aventuró.

Mientras, una fuente del equipo de Roberto Lavagna reconoció que no está definida la reforma impositiva, aunque señaló que "no habrá cambios fundamentales. Los tributos centrales serán IVA y ganancias y los distorsivos, como retenciones y el impuesto al cheque, se irán puliendo en la medida que lo permita la situación. Antes que eso es necesario recuperar los niveles normales de recaudación", dijo el informante.

Desde afuera del equipo, un economista de diálogo frecuente con Lavagna consideró que si bien "nadie discute que es necesario reformular el esquema tributario, también es cierto que no están dadas las condiciones para que se ejecute este año", dando como un hecho que no habrá cambios en Economía.

Temas en esta nota