Puertos secos, opción para bajar fletes

Alejados de las ventajas que ofrece la infraestructura de la pampa húmeda, los granos que se producen en la nueva frontera agrícola pierden más tiempo en llegar a puerto y les resulta más caro.

12deSeptiembrede2003a las08:15

Alejandro Rollán De nuestra Redacción
arollan@lavozdelinterior.com.ar

Alejados de las ventajas que ofrece la infraestructura de la pampa húmeda, los granos que se producen en la nueva frontera agrícola pierden más tiempo en llegar a puerto y les resulta más caro.

Un productor del norte cordobés que tiene que trasladar su producción en camión 500 kilómetros hasta el puerto, tiene que afrontar en la actualidad un costo de 57 pesos por tonelada.

Con estos números, los caminos para mantener la competitividad de la tierra no son muchos. Producir granos con alto valor unitario –tal es el caso de la soja– para compensar el costo de la distancia, es el atajo más directo. Sin embargo, el riesgo es elevado, y el monocultivo de la oleaginosa pone poner en peligro la sustentabilidad de los suelos.

La construcción de “puertos secos” en lugares estratégicos de la provincia, que combinen el transporte ferroviario para las grandes distancias, y al camión para los trayectos cortos y medianos, son parte de la solución, y también se perfila como un factor para potenciar el desarrollo regional. La propuesta fue diseñada por la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez) y ya está en los escritorios de la ministra de la Producción y Trabajo de Córdoba, Adriana Nazario, y del gobernador José Manuel de la Sota.

“Con la conformación de estos centros de transferencias, el productor podrá reducir considerablemente uno de los costos indirectos más importante, que es el flete, lo que mejoraría sus márgenes, principalmente en aquellos granos de bajo valor unitario”, explicó a La Voz del Campo Néstor Roulet, presidente de Cartez.

Con esta logística, el productor que debe movilizar sus granos 500 kilómetros hasta las terminales ubicadas sobre la rivera del Paraná se vería beneficiado por una reducción del 52 por ciento en el valor del flete, según los números de la entidad. En una tonelada de maíz, con un precio pizarra de 230 pesos, el ahorro es de un 13 por ciento del valor del producto. En una hectárea con un rinde de 10 mil kilos, el aumento de la rentabilidad llegaría a 200 pesos.

Con el apoyo del sector del acopio, de representantes de la industria aceitera y de la empresa ferroviaria Nuevo Central Argentino (NCA), el proyecto ya despertó el interés de un grupo de productores, con explotaciones en el norte de Córdoba y en Santiago del Estero, que estaría dispuesto a construir el primer centro de transferencias de cargas en Sebastián Elcano (departamento Río Seco). “La ubicación ideal es en aquellas zonas nuevas de producción de granos, cuya distancia al puerto supera los 350 kilómetros”, explicó Miguel Picat, presidente de la Sociedad Rural de Jesús María, una de las entidades de base que apoya el proyecto.

La radicación de la planta implicaría también –de acuerdo con la propuesta– la fijación de valores en origen para los granos que se transfieran desde ese punto geográfico. Éste se deduciría del precio de pizarra de Rosario, menos el flete ferroviario del centro al puerto fluvial (cinco centavos por kilómetro por toneladas) y el costo fijo.

Desembolso.

Con el lápiz más afinado, los productores hacen los números. Una planta de recepción y transferencia, con una capacidad instalada de 30 mil toneladas, demandaría una inversión aproximada a 1,5 millón de dólares.

“La recuperación de la inversión sería a través del cobro de un monto fijo (un dólar por tonelada). Si el centro mueve 300 mil toneladas por año, la amortización total se cumpliría en cinco años”, explicó Roulet.

El NCA, la concesionaria del servicio ferroviario que atraviesa Buenos

Temas en esta nota