Oportunidad para crecer

La producción tiene rentabilidad y la industria se recupera lentamente; la relación con Brasil, la cuestión sanitaria y el aumento del consumo son los ejes de la consolidación de la actividad.

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27deSeptiembrede2003a las08:20

Luego de una década durante la cual el sector agroindustrial de porcinos ingresó en un tobogán y la pasó muy mal, con la desaparición de granjas y el cierre de establecimientos faenadores, hoy la actividad parece recomponerse y observa con optimismo un futuro con crecimiento.

Las condiciones parecen estar dadas. En el campo, los criaderos están trabajando con genética de primer nivel; una alimentación de alta calidad y personal debidamente capacitado. Y desde febrero último, gracias a un mejor precio del producto y a la estabilización de las cotizaciones de los granos, su principal costo, la producción comenzó a ser rentable.

La industria, en tanto cuenta con capacidad instalada que quedó ociosa en un 50 por ciento por la caída de la demanda de los últimos años, y hay tecnología para elaborar un producto de primera calidad.

Hoy, a pesar de que el consumo sigue retraído, la comercialización tiende a recuperarse.

Para alcanzar el ansiado despeje sin duda no son pocos los obstáculos que hay que sortear.

En ese sentido ambos sectores se han sentado en una mesa de negociaciones en la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya). El Foro de Producción Porcina -de lo que se informa por separado- tiene en la mira el hallazgo de estrategias que apunten a una recuperación definitiva. El ingreso de mercadería subsidiada de Brasil, a precios sorprendentemente bajos; la erradicación de la peste porcina como llave para la apertura de mercados externos, y la creación de un instituto que promueva el consumo son los ejes fundamentales que por estos días discuten los protagonistas del sector para consolidar la actividad. Más allá de las cuestiones puntuales, se reconoce como muy positivo que todos se sienten a una misma mesa. Existe un sentimiento de unidad.

Crecimiento

Hay coincidencia también en que el sector viene muy golpeado. A principios de los años 90 había 6000 criaderos y actualmente sólo quedan 1200; hoy están en actividad 280 establecimientos chacinadores, cuando hace diez años eran el doble. También cayeron las existencias de ganado y la ocupación.

"Pero desde febrero ya se advierte rentabilidad en las granjas", dijo a LA NACION el presidente de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos (AAPP), Juan Luis Uccelli, y trazó perspectivas con optimismo.

Uccelli señaló que "hay un mercado para conquistar". Con inversiones en cinco años, equivalentes a la mitad de lo que se gasta actualmente en importaciones de carne porcina "la Argentina podría tener un crecimiento anual acumulativo del 20 por ciento, que significará duplicar los actuales 25.000 puestos de trabajo, pasar de un consumo de alimento balanceado de un millón de toneladas anuales a tres millones en el sector, generando un agregado de valor importante de los cereales", dijo.

El dirigente agregó que el crecimiento en la oferta de carne porcina sería absorbido por la industria que hoy está importando y otra parte pasaría al consumo en fresco, el cual podría pasar de 1,5 kilogramo per cápita al año a 5 kilogramos.

Como se dijo, una de las patas del crecimiento se sustenta en la genética. Luis Guerra, de La Botica UPB, empresa radicada en Junín dedicada al mejoramiento gené

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