El regreso del crédito
Tras dos campañas con inversiones al contado o con planes de canje por cereal, este año crecería la demanda por las líneas de las entidades bancarias; advierten sobre un escenario con tasas negativas si la inflación supera el 10 por ciento
Tras dos campañas con inversiones al contado o con planes de canje por cereal, este año crecería la demanda por las líneas de las entidades bancarias; advierten sobre un escenario con tasas negativas si la inflación supera el 10 por ciento.
Con tasas que oscilan entre el 8 y el 14%, con un promedio del 11/12%, fijas en algunas casos y variables en otros, los bancos esperan en lo que resta de 2005 incrementar su colocación de créditos entre los productores.
La participación del sector sobre el financiamiento total, que según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) ascendió a 61.227 millones de pesos a diciembre de 2004, llegó en ese mes del año pasado al 6,7%, con 4078 millones de pesos. Esto significa que entre diciembre de 2003 y el mismo mes del año anterior el financiamiento al agro creció un 36,5%, mientras que en el total de los distintos rubros aumentó un 10,8 por ciento. Además, la participación del campo en el financiamiento total subió 1,2 puntos porcentuales. De todos modos, el 6,7% de diciembre de 2004 aún está lejos del 8,1% de 2000, cuando el volumen de créditos en la economía rondaba los 80.000 millones de pesos.
Ahora, tras dos campañas en que gran parte de las inversiones, sobre todo en maquinaria agrícola, se hicieron al contado o con planes de canje por cereal, los productores demandarían más préstamos bancarios, en especial porque los precios más bajos para los granos y la menor rentabilidad proyectada los llevarían a una situación con flujos de fondos más ajustados y preferirían, en consecuencia, financiar sus actividades. En algunos bancos sostienen que la demanda por créditos podría aumentar hasta un 30% respecto del año pasado.
El economista Carlos Melconian cree que habrá determinados actores del sector que demandarán más financiamiento. "Con la sequía en Brasil, que mejoró los precios, y la cosecha récord no veo que haya una avalancha de la demanda. Donde sí va a haber algún tipo de necesidad de crédito como no se vio hasta ahora es en los establecimientos de rindes más marginales tanto en productos como en suelos", dijo.
Pese al incremento de la demanda, algunos especialistas también advierten que con una inflación proyectada en torno del 10%, según varias estimaciones privadas, podría darse un escenario con tasas negativas en determinadas líneas.
Mayor demanda
"Con un horizonte no tan claro, creo que la demanda por parte del sector va a crecer", dijo Pablo Bullrich, gerente de Agronegocios de Banco Río, entidad que en 2004 incrementó en un 300% la colocación de créditos en el campo, con un total de 150 millones de pesos en activos.
De igual modo, así como en 2004 el financiamiento para la compra de maquinaria agrícola, ya sea con título prendario o mediante la alternativa del leasing, fue uno de los rubros que más se destacaron, los especialistas coinciden en que ahora habrá una mayor demanda por líneas para siembra, inversión y para llevar adelante proyectos ganaderos.
Ahora bien, si la inflación de este año llegara a ubicarse en el 10%, según cálculos privados, justo cuando los bancos parecen redoblar su apuesta otra vez volvería a haber tasas negativas, como consecuencia de que el nivel de inflación superaría a las tasas de algunas líneas que están en el mercado.
Esta situación, que no se da desde la década del ochenta, según los especialistas, favorecería al tomador de un crédito con una tasa fija en pesos, porque en términos reales debería devolver un monto menor a lo que pidió y el valor de algunos de sus productos transformados en alimentos en el mercado interno estarían atados a la inflación
