Granos y pasturas en directa: una opción para el Chaco santiagueño - Oscar Melo(*)

El distrito Chaqueño Occidental está destinado principalmente a la explotación forestal, a pesar de tener una importante aptitud ganadera y aún agrícola en las áreas de mejores condiciones agroecológicas.

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12deMayode2005a las10:49

En el marco de la primera jornada del 2º Simposio Nacional de Sistemas Ganaderos en Siembra Directa que AAPRESID realiza en Rosario, el Ing. Agr. Oscar Melo, titular de la cátedra de Producción Bovina de la Universidad Católica de Córdoba, disertó sobre las potencialidades agroecológicas que la región chaqueña brinda para la ganadería en un sistema mixto basado en la siembra directa y resaltó, a partir de la exposición de un caso testigo, los incrementos sustanciales de productividad que pueden alcanzarse.

El especialista explicó que actualmente la producción ganadera en el monte chaqueño, una amplia región del país que abarca a distintas provincias, resulta tan escasa que no alcanza a cubrir ni siquiera el consumo de carne en la región debido a que la productividad en esa zona es de 15kg de peso vivo por hectárea al año.

Con ese diagnóstico como parámetro, Melo confirmó que es posible incrementar considerablemente los índices y expuso la experiencia de dos establecimientos ubicados en el nordeste de Santiago del Estero ("Las Charatas" y "El 14", en Otumpa y Quimilí, respectivamente) que, en base a la combinación de pasturas y granos, ambos en directa, obtienen una productividad de 150kg por hectárea al año.

Al respecto, explicó que "la base forrajera son pasturas perennes en base a gramíneas subtropicales: Panicum maximum cv Gatton, Chloris gayana cv Pioneer y Cenchrus ciliaris cv Texas 604" y agregó que las características de las pasturas en ese tipo de región deben permitir la implantación con la mínima inversión, que tengan una alta producción forrajera, estable en el tiempo y con una gran durabilidad.

En cuanto a los cultivos agrícolas, en los casos citados se trata principalmente de sorgo uranífero y soja, que ocupan el 10% de la superficie total y se destinan a producir alimento para la suplementación y el engorde de los animales.

Melo explicó que en esos lugares "la ganadería bovina es de ciclo completo, con 90 días de servicio estacionado en verano. La recría de machos y hembras se realiza durante el primer invierno sobre pasturas con 100 días de suplementación a campo y la terminación de los novillos se realiza a corral, mientras que las vacas de descarte se engordan sobre pasturas".

Los resultados obtenidos -explicó el especialista- se dan gracias a "la implantación de pasturas sin laboreo del suelo, lo que permite disminuir la inversión, acortar el tiempo de puesta en funcionamiento y mantener el contenido de materia orgánica del suelo. La inclusión de una pequeña proporción de cultivos agrícolas en siembra directa permite hacer una agricultura de apoyo a la ganadería, confiriéndole mayor estabilidad al sistema y permitiendo llegar al mercado con animales terminados".

(*) Ingeniero agrónomo

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