Por desorganización, la ganadería pierde millones.

En los últimos congresos de Aapresid y Aacrea se coincidió en señalar la falta de coordinación en la cadena...

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30deMayode2005a las09:07

Aunque la ganadería se ha transformado en el principal escenario de capacitación de nuestro país, todavía no hay aciertos en la integración de la cadena, los productores no encuentran un modelo y la reconversión carece de mecanismos que alienten la salida de tanta incertidumbre". La afirmación corresponde a un productor correntino que pasó por Rosario para escuchar la disertación del australiano Peter Weeks en el marco del "Primer congreso nacional de invernada", organizado por la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea).

La idea era tantear cómo es el nuevo ordenamiento que piensan llevar adelante los grupos industriales (productores, procesadores y exportadores) dentro de un plan estratégico que todavía no muestra con claridad cuál es el verdadero camino.

Weeks explicó que en Australia se había afianzado un sistema de cooperación entre productores, la industria y el gobierno, que logró convertirse en poco más de 4 décadas en proveedor de 100 mercados en el mundo, que compran una amplia variedad de productos cárnicos de esta nación con un stock cercano a los 28 millones de cabezas.

De igual forma, comentó que para garantizar la eficiencia en toda la cadena, la Meat and Livestock Australia (MLA) invierte el 50% de sus fondos en investigación y desarrollo en los establecimientos productivos para acelerar el mejoramiento genético, prevenir enfermedades, afianzar controles y mejorar la gestión en feed lots y campos con pasturas.

Para el especialista, la realidad de Argentina no está muy lejos de acordar un verdadero sistema de desarrollo para el sector pecuario, pero dejó entrever que se evidencia un alto grado de desorganización y acciones aisladas por parte de todos los actores que intervienen en el negocio de la carne.

Entonces, no suena extraño que mientras la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y Aacrea se organizan para remarcar el potencial de la ganadería argentina, el Senasa se paralizaba por la falta de recomposición salarial de sus agentes sanitarios.

Al mismo tiempo, si algo dejaron en claro el simposio de ganadería en siembra directa, de Aapresid, y el congreso nacional de invernada, de Aacrea, a través de sus representantes por regiones, es que en la última década el stock ganadero de Argentina disminuyó en el orden de los 5 millones de cabezas de ganado (9,5 %).

Cifra que tiene a la provincia de Córdoba a la vanguardia con una reducción de 14 %, seguida por La Pampa con un 13,2 %, Buenos Aires un 13,1 % y Entre Ríos un 12,3 %, respectivamente.

De acuerdo a datos estadísticos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en valores absolutos, la provincia de Buenos Aires perdió alrededor de 2,53 millones de cabezas, Córdoba 1,07; Entre Ríos 520 mil y La Pampa algo así como 460 mil cabezas de ganado bovinos.

Frente a todos esto, la cadena de la carne insistió en decir que uno de los mayores desafíos aparecen ligados a la necesidad de aumentar la provisión de carne, considerando la presión de la demanda que se espera en los próximos años. En este sentido, son pocos lo que piensan en el éxito de los programas provinciales ganaderos.

Cabe destacar que las pérdidas por ineficiencia en la producción, faena, proceso y comercialización de la carne generan un lucro cesante para el sector del orden de los 8.000 millones de pesos. Demasiado difícil para pensar en un negocio de carne dinámico y exitoso si no se corrigen los errores y las falencias que aún persisten.

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