No avanzó la discusión por los subsidios al agro.

Según la cancillería argentina, se perdió una oportunidad...

15deJuliode2005a las08:37

Persisten desacuerdos entre países industriales y en desarrollo frente a la negociación en la OMC Una misión en Japón intenta abrir ese mercado a productos argentinos

Tokio.- Una nota de pesimismo y muy poco más llevan de regreso en sus valijas los negociadores argentinos que participaron de la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Dalián, China. Tan insalvables fueron las diferencias, que el encuentro cerró anteayer sin avances en las negociaciones de libre comercio en ninguna de las áreas de trabajo. Además, se acortan los plazos para la cumbre de diciembre, en Hong Kong.

"No hubo entendimiento y perdimos una nueva oportunidad", resumió a LA NACION, ayer a su llegada a Tokio, el secretario de Comercio Internacional de la Cancillería, Alfredo Chiaradía, integrante de la comitiva que encabezó en China el ministro de Economía, Roberto Lavagna.

No hubo en China consensos en el tema central de la negociación global, que tiene que ver justamente con la búsqueda de una fórmula para destrabar el comercio de los productos agrícolas, tema que enfrenta a países ricos y pobres y que desde hace cuatro años impide todo avance de la Ronda de Doha, en la OMC.

Aunque la de Dalián fue una reunión informal, de la que sólo participaron 32 de los 148 países de la OMC, el objetivo era "dar impulso" a las negociaciones antes de un nuevo encuentro a fines de mes en Ginebra, con vistas a allanar el camino hacia Hong Kong en materia de comercio de servicios, productos agrícolas y acceso a mercados para bienes no agrícolas.

"Los países altamente proteccionistas rechazaron nuestra fórmula, que plantea una vía intermedia entre las posiciones extremas", señaló Chiaradía, en alusión a una propuesta del G-20 -que la Argentina integra junto con otros países en desarrollo- que contempla un criterio de bandas de reducción progresiva de aranceles.

"El resumen es que no hubo avances. No va a haber un texto negociado para fines de mes, sino un informe de situación", dijo el funcionario, que tenía previsto sostener entre ayer y hoy reuniones con altos funcionarios del gobierno japonés en las que no estarán ausentes las cuestiones multilaterales.

Apertura de mercados

El eje de estos encuentros, sin embargo, será pedir la apertura del mercado local a los productos argentinos, sobre todo en los rubros de carnes, cítricos y orgánicos, aunque la agenda también incluye turismo y otras áreas de la relación bilateral.

La Argentina y Japón firmaron su primer tratado de amistad en 1898. Pero más de un siglo después -y default mediante-, 2005 podría ser el año del relanzamiento del vínculo bilateral. "Hay puntos pendientes, pero que van camino de solucionarse", sintetizó el secretario de Turismo, Enrique Meyer, al frente de una nutrida delegación empresarial que llegó esta semana para, fundamentalmente, atraer al país una cuota mayor de turistas japoneses y ampliar la oferta de productos argentinos en un país que importa alimentos por un total de US$ 40.000 millones anuales.

Meyer encabezó también las celebraciones por el 9 de Julio en Expo Aichi 2005, la exposición universal que abrió en marzo pasado cerca de Nagoya, y de la que la Argentina participa con un pabellón en el que el tango es una de las grandes atracciones.

En rigor, tango, vino y empanadas fueron en estos últimos días una parte importante de la "estrategia de seducción" que desplegó la delegación argentina, embarcada en un esfuerzo que choca todavía con cierto resquemor a raíz de la cesación de pagos y el largo período de negociaciones que la siguió.

El mal antecedente quedó registrado en Japón. "Hubo malestar, pero una parte del gobierno está ahora más dispuesta a olvidar", dijo a LA NACION un funcionario de la cámara de comercio japones

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