El contratista rural, un motor de la inversión.

Según una encuesta, es responsable del 50% de la cosecha...

08deAgostode2005a las09:37

En sintonía con las fuertes inversiones en maquinaria agrícola, que ascendieron a US$ 1000 millones en 2004 en todo el país, el año pasado los contratistas rurales bonaerenses, que se dedican a prestar servicios de siembra y cosecha de cultivos a los productores, gastaron 480,5 millones de pesos en la compra de distintos equipos, según datos de la Encuesta Provincial de Servicios Agropecuarios realizada por la Dirección Provincial de Estadística de Buenos Aires.

"La mayor parte de la inversión se realizó en cosechadoras, constituyendo el 37% de la inversión total del sector, seguida por equipos diversos (17%), sembradoras directas (11%) y tractores (11%)", según consigna la encuesta.

Mientras en cosechadoras los contratistas bonaerenses gastaron 217,26 millones de pesos, en sembradoras invirtieron $ 57,8 millones (entre máquinas para labranza convencional y siembra directa) y en tractores, 54,28 millones.

"Esto refleja las inversiones en el sector, responsable de la cosecha récord de este año (en torno de 85 millones de toneladas a nivel nacional)", dijo Pablo Urdapilleta, subsecretario de Agricultura y Economía Rural de Buenos Aires, ante una consulta de LA NACION.

Según el trabajo, alrededor del 80% de los bienes de capital comprados son de origen nacional. No obstante, esta proporción varía según los equipos, ya que si bien en sembradoras la participación de la industria local es mayoritaria, en cosechadoras más de la mitad de las máquinas son importadas.

Aunque la figura del contratista ha experimentado importantes cambios en por lo menos los últimos diez años (ya que muchos de ellos no sólo prestan servicios, sino que además incursionan directamente en el negocio de la producción), la encuesta brinda un panorama sobre estos actores, que en todo el país son responsables de alrededor del 50% de la cosecha nacional.

Aparte de ser importantes demandantes de maquinaria agrícola, los contratistas también ocupan una buena cantidad de mano de obra. Al respecto, según la encuesta, la ocupación en este sector registró un incremento del 37,1 por ciento durante las campañas 2001/2002 y 2002/2003, con 21.947 personas. Si bien la tasa de creación de empleo se desaceleró en 2004, el total de trabajadores se ubicó en 22.767 personas.

Más actividad

Paralelamente a las inversiones y al crecimiento del empleo, la encuesta da cuenta de que entre las campañas 2001/2002 y 2003/2004 la actividad de los contratistas bonaerenses aumentó un 35 por ciento.

De los casi 12 millones de hectáreas que se siembran en la provincia de Buenos Aires (alrededor del 40% de la superficie nacional), en el ciclo 2003/2004 los contratistas fueron responsables de la implantación de alrededor de 4,3 millones de hectáreas, si se consideran los sistemas de labranza convencional y en siembra directa. A diferencia de la siembra convencional, con la directa no se remueve el suelo.

Como dato significativo, entre los ciclos 2001/2002 y 2003/2004 estos prestadores de servicios incrementaron de 1.053.927 a 1.899.797 las hectáreas trabajadas con siembra directa. Entre 2001 y 2004 la participación de la siembra directa dentro del total de los servicios de maquinaria agrícola subió de un 7 a un 9 por ciento, según el trabajo.

Respecto de los servicios de cosecha de granos, que en la provincia de Buenos Aires se ubicaría en torno de los 32 millones de toneladas, en la campaña 2003/2004 los contratistas trabajaron 2.935.884 millones de hectáreas, que significan un crecimiento del 7% respecto del ciclo 2002/2003.

Otro dato importante que arroja la encuesta es que los servicios de control de malezas, plagas y enfermedades de los cultivos, discriminados en la encuesta como de cuidados culturales químicos terrestres, representaron el año pasado, con 10.053.272 de hectáreas, el 48 p

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