La demanda mundial de carnes, a favor de los granos forrajeros.

Para Jorge Ingaramo, el contexto internacional refleja que se necesitarán 13,5 millones más de hectáreas de maíz...

27deAgostode2005a las08:09

Jorge Ingaramo, director del Instituto de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires sostuvo que se presenta en el mundo una "oportunidad" basada en la expansión de la demanda de las tres carnes (pollo, cerdo y vacuna), porque los países en desarrollo superaron las 2600 calorías/habitante/día "y ahora buscan niveles de alimentación más placenteros, quieren más carnes y proteínas cárnicas".

Sobre la base de estimaciones de la OCDE y de la FAO, las proyecciones señalan que para 2015 el consumo de las tres carnes pasará de 197,6 millones a 239,7 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 42,1 millones de toneladas.

En ese orden, el incremento estimado en la demanda de maíz para las tres carnes, pasará a ser de 107 millones de toneladas adicionales. Si se estima un rendimiento de 8 toneladas/ha, para 2015 harán falta 13,5 millones de hectáreas más.

Al analizar las áreas agrícolas donde se puede producir esa expansión, el especialista dijo que principalmente la Argentina y Brasil "constituyen una especie de reserva de gran expansión posible de frontera agrícola, donde Brasil tiene ventajas comparativas para la soja y la Argentina para la soja y el maíz. "Entonces la oportunidad en nuestro país es maicera."

El área forrajera ha ido cayendo en el mundo y se pierden 1,6 millones de hectáreas todos los años de granos forrajeros, pero para Ingaramo, algún día, si se quiere mantener la producción de las tres carnes esa tendencia se va a tener que revertir.

En diálogo con LA NACION, señaló "que no puede ser que crezca siempre soja y vayan para abajo los granos forrajeros porque no va a dar la ecuación. Lo primero sería suponer que toda la demanda de carne se centraría en los pollos y en realidad eso no va a pasar porque la gente va a querer seguir comiendo las tres carnes. De hecho, lo que más se consume en el mundo es carne de cerdo y la alimentación básica de los porcinos es el maíz".

Agregó que si la Argentina encara procesos ganaderos eficientes en esas carnes, podría industrializar y abastecer la demanda mundial en los siguientes porcentajes: el 10% del incremento mundial de carne vacuna (una hipótesis bastante modesta que podría ser superada); un 20% en cerdo (cifra un tanto ambiciosa para la Argentina, pero no en términos mundiales) y un 30% del crecimiento mundial de pollo. "Todo es perfectamente posible porque tenemos los insumos (soja y maíz).

Entonces, para Ingaramo, si la Argentina no fuera un país ganadero y dejara las ganaderías más o menos como están y solamente se dedicara a abastecer el consumo interno, el área maicera crecería 1,25 millones de hectáreas hacia 2015 que, sumando la lechería, totalizarían 4,5 millones de hectáreas maiceras. "Algo muy modesto que se basa en abastecer más el mercado interno".

En cambio, si se plantea que del total de hectáreas mundiales que se necesitarán al 2015, la Argentina decide "tomar" 4,7 millones de hectáreas, que no muchos países lo pueden lograr, se puede pasar a casi 8 millones de hectáreas maiceras.

Según Ingaramo, en un mundo con precios de petróleo alto, la exportación de granos como tal se va a convertir en un problema para aquellos que estén lejos de los puertos.

Por lo tanto, "la Argentina portuaria" podría llegar a producir aproximadamente 3 millones de hectáreas más de maíz para exportación básica de granos y "la Argentina no portuaria" se podría dedicar a producir 2 millones más de hectáreas para transformarlo en carne y con eso abastecer la creciente demanda mundial.

Dos millones de hectáreas de maíz, a rindes bajos, pueden significar 15 millones de toneladas de producción, que con una conversión de 4 kilogramos de grano por cada ki

Temas en esta nota