La Argentina, libre de gripe aviar, tiene una gran oportunidad

En la Argentina “estamos trabajando” para aumentar la bioseguridad en las granjas, afirmó Roberto Domenech.

21deOctubrede2005a las08:31

La avicultura nacional “da garantías al resto del mundo” al no poseer presencia de actividad viral, aseguró Roberto Domenech, presidente de CEPA. El empresario, en este sentido, consideró que al país se le abren posibilidades para una mayor inserción en los mercados internacionales. “El sector quedó del lado de los favorecidos desde el punto de vista del comercio aviar”, indicó.

El presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Ricardo Domenech, aseguró que al estar la Argentina libre de gripe aviar se le presenta al país “una gran oportunidad internacional, porque da garantías al resto del mundo”.

“La Argentina es un país libre de la enfermedad y sin presencia de actividad viral”, remarcó el empresario, en diálogo con la agencia Noticias Argentinas, minutos después de una reunión que mantuvo en el Senasa para analizar el tema.

Domenech afirmó que el hecho de que no haya esa enfermedad genera al país “una oportunidad grande de inserción mayor en el mundo”.

En este sentido, el dirigente explicó que el sector avícola prevé para todo 2005 una producción del orden de 1.400.000 toneladas.

De ello, se estima que a fines de año se hayan exportado 140 mil toneladas, ya que a septiembre de 2005 se habían alcanzado las 110 mil toneladas de exportación.

Esto indica un crecimiento del 45 % sobre los volúmenes de 2004, según informó Domenech.
“El sector quedó del lado de los favorecidos desde el punto de vista del comercio aviar”, indicó el empresario en referencia a la influenza aparecida desde finales de 2003 en Corea, y que se expandió en enero de 2004 a Vietnam y Tailandia y se presentó en los últimos días en países de la Unión Europea.
Cuando se detecta la presencia del virus en las aves los mercados se cierran por 180 días para erradicar la enfermedad.

Sin embargo, desde 2004 que Tailandia no puede controlar la enfermedad y la salida de este país del mercado “afectó favorablemente las exportaciones de la Argentina, Brasil y Chile”, informó Domenech.
CEPA tenía como proyecto ir ganando mercados sucesivamente, pero la salida tailandesa del mercado hizo que el país exportara 97 mil toneladas en 2004 cuando había previsto exportar entre 55 y 77 mil toneladas.

Para 2006, ha previsto exportar 200.000 toneladas de 1.200.000 que prevé producir.

En cuanto a la cantidad de países a los que se exporta creció de 35 a 47 en 2004 y a 58 en 2005 y, comercialmente, se prevé un crecimiento del 16 por ciento para 2006.

Esto se vería reflejado en el aumento de las cantidades de toneladas de producción avícola ya que en 2004 fue de sólo 910 mil.

LA DEMANDA INTERNA. En cuanto al mercado interno, el dirigente explicó que “al término de 2004 se consumieron poco más de 22 kilos por habitante, y en 2005 ya estamos en un consumo de 25 kilos por habitante y para 2006 estimamos que supere los 26 kilos por habitante”.

“El único problema para las exportaciones argentinas sería que los compradores europeos consideraran que sus clientes tienen miedo de consumir pollo, haciendo que se reduzcan las importaciones de esos países, pero eso es poco probable”, indicó Domenech. Por eso, indicó que “es cuestion de no tener miedo, de tener cuidado”.

Por otra parte, Domenech consideró que “desde lo sanitario también hay cosas muy importantes para que la gente conozca”.

En este sentido, explicó que “el hecho de que la Argentina sea un país libre de la enfermedad y sin presencia de actividad viral, quiere decir que no existe el virus en el país, a diferencia de la aftosa en que el país es libre de la aftosa con vacunación”.

En este sentido, Domenech explicó que “esto implica que si dejamos de vacunar se corr

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