La Argentina defiende su condición de país libre de vaca loca

La Argentina realiza un control preventivo responsable y tiene los suficientes antecedentes sanitarios para defender con firmeza el reconocimiento internacional de país libre de Encefalopatía Espongiforme Bovina

08deNoviembrede2005a las08:18

La Argentina realiza un control preventivo responsable y tiene los suficientes antecedentes sanitarios para defender con firmeza el reconocimiento internacional de país libre de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o “mal de la vaca loca”, aseguró el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya) Miguel Campos.

“La Argentina puede afirmar con el respaldo de pruebas científicas y un trabajo de control permanente que no hay vaca loca ni riesgo de que aparezca en el país”, dijo el funcionario al anunciar la próxima reunión que la Comisión Científica Consultora de EEB, que se realizará del 9 al 11 de este mes en Buenos Aires.

La comisión, integrada por expertos y científicos locales e internacionales y que asesora a la Sagpya en materia de vaca loca, propone mecanismos preventivos para evitar el ingreso de la enfermedad, además de evaluar las tareas de control que desarrollan el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Campos formuló el anuncio durante un encuentro que mantuvo en la Secretaría con los representantes de las entidades de la producción y de la industria frigorífica.

El funcionario destacó la importancia “del título sanitario internacional” con respecto a la EEB para impulsar las ventas de carne vacuna al exterior que, luego de superar la crisis de la fiebre aftosa, está exportando a más de 90 países.

La Argentina logró en mayo de 2004, junto a muy pocos estados, entre los que se encuentran Uruguay e Islandia, el reconocimiento de país “con mínimas posibilidades” de vaca loca, el máximo estatus sanitario otorgado por la Organizacion Internacional de Epizootias (OIE) con sede en París.

Pero la aparición de la enfermedad a fines de 2003 en Canadá y a comienzos de 2004 en Estados Unidos, con fuerte pérdida de mercados para sus exportaciones cárnicas, desató la ofensiva de los representantes estadounidenses en el organismo mundial para modificar la calificación internacional a fin de “disminuir” las distancias entre los países sanos y los “no tan sanos”.

El tema todavía no fue definido por la OIE y la convocatoria formulada para esta semana por la Sagpya apunta a reactualizar el debate, con la participación de científicos de Suiza, Gran Bretaña y Estados Unidos, integrantes de la Comisión, para fortalecer la defensa de sus títulos sanitarios a nivel mundial.

Durante el encuentro, que “será reservado a los especialistas”, se evaluarán las acciones preventivas que realizan los organismos de control en los rodeos y plantas de faena de todo el país con un crédito de 1,3 millón de dólares otorgado por el Banco Mundial a través del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap) por un plazo de tres años y que comenzó a ser ejecutado a fines del año pasado, dijo a Télam, por su parte, el coordinador de la Comisión, Leonardo Mascitelli.

El especialista recordó que “hace más de diez años” la Argentina implantó un sistema preventivo “basado en tres puntos”, que persiguen evitar el ingreso de la enfermedad al país, mantener la vigilancia epidemiológica sobre el ganado y prohibir el uso de harinas de hueso y sangre (elaboradas con los desechos de los frigoríficos) en la alimentación animal”.

En prevención de los riesgos externos se “limitaron las importaciones de animales vivos, carnes y subproductos de países donde se detectó la enfermedad o tengan sistemas de producción animal que los hagan proclives a contraerla”, explicó Mascitelli.

El especialista señaló que a partir del 1 de enero de 2007 “las plantas

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