La gripe aviar, por ahora sin mayor impacto comercial

En el panel sobre granos forrajeros que integraron Pablo Adreani (Agri-Pac), Luis Gowland (ACA) y Javier Iraola (Negocios de Granos) el auditorio de unos 350 operadores y productores que asistieron a la jornada Agrotendencias 2005...

11deNoviembrede2005a las09:41

En el panel sobre granos forrajeros que integraron Pablo Adreani (Agri-Pac), Luis Gowland (ACA) y Javier Iraola (Negocios de Granos) el auditorio de unos 350 operadores y productores que asistieron a la jornada Agrotendencias 2005 se interesó sobre la incidencia de la gripe aviar sobre los commodities.

Adreani advirtió que debían tomarse “con pinzas” los informes internacionales que aluden a una contracción de la demanda y el consumo de granos y harinas destinadas a la industria avícola. “El tema tiene un gran efecto mediático y es muy pronto para medir otros impactos. En términos potenciales, si disminuye el consumo de aves será reemplazado por carne vacuna o de porcino”, analizó.

Iraola recomendó “estar perceptivos con relación al impacto psicológico sobre los mercados, por ejemplo si muere un pollo en Estados Unidos afectado por la gripe aviar”.

Gowland, por su lado, si bien coincidió sobre el alcance “mediático”, reconoció que el problema sanitario “ya ha tenido algún efecto con la reducción del consumo de carne de pollo en Europa”. Sin embargo, opinó que no cabe esperar “un mayor impacto” sobre los mercados.

Adolfo Shaw (Enrique Zeni y Cía.), que disertó en el panel de oleaginosas, dijo que deberá tenerse en cuenta “este escenario negativo” de la influenza aviar, dado su reflejo inmediato sobre el mercado de las harinas de soja.

A su vez, el consultor Gonzalo Alvarado mencionó que se está advirtiendo un recorte del consumo del 20 por ciento en la Unión Europea, como una reacción similar a la crisis de la “vaca loca”, cuando Gran Bretaña debió sacrificar a parte de su rodeo bovino en años recientes. Pero de todos modos “sería limitado” el impacto en la demanda de productos forrajeros, opinó.

Estrategias

Específicamente sobre estrategias de comercialización de maíz, Adreani mencionó que la cultura del productor indica que éste “nunca vende con un mercado en suba” en virtud de que “los mercados en suba siempre tienen comprador”.

Sugirió revisar tal actitud e intentar “no vender al precio más alto sino mirar el mejor margen bruto del año” lo que implicaría “ver el mejor negocio del momento”.

Recordó que en la cosecha 2004/2005 se liquidaron tres millones de toneladas de trigo a 80 dólares la tonelada y otros tres millones de toneladas de maíz a 58 dólares. Y, siguiendo el razonamiento anterior, preguntó si alguien recordaba a qué precios máximos y mínimos se vendió el maíz en los últimos 10 años. Para refrescar memorias, precisó que el máximo fue el 17 de mayo de 1996, a 199,50 dólares, y el más bajo hace muy pocos meses: el 20 de febrero pasado cuando el forrajero tocó los 58 dólares, cuando el maíz argentino debió salir a competir con la cosecha récord estadounidense. “El que perdió fue el productor argentino, porque se sacrificó precio por cantidad”, afirmó.

“Hoy el disponible cotiza a 74 dólares, el mismo valor de la posición marzo a cosecha, un indicador de firmeza”, citó Adreani.

Gowland dijo que se observa “un mercado con tónica alcista y un nivel incierto para la cosecha argentina (entre 14 y 17 millones de toneladas) con lo cual sugirió entre las alternativas tomar una posición vendedora en Argentina y compradora sobre Chicago (“compramos el call donde creemos que va a subir”).

A su turno, Iraola citó que los consumos de maíz “tienen posibilidades de seguir creciendo y tienen un papel estructural en los precios”. Ubicó a Chile entre los destinos del maíz argentinos y la posibilidad de colocar “combos” de harina de soja y maíz por un volumen de 1,2 mil

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