Lucha y control de la mosca de los cuernos - Resistencia a antiparasitarios

La mosca de los cuernos es un parásito externo que ha sido motivo de preocupación para productores ganaderos y veterinarios desde su aparición en Argentina en el año 1991.

29deNoviembrede2005a las08:52

Como todo parásito "visible", su control no sólo se limitó al uso de productos veterinarios elaborados bajo estrictos procesos de calidad, sino que desencadenó una de las oleadas de desarrollo de "formulaciones veterinarias caseras" más variadas que se recuerden.

Las consecuencias de esos "procesos de invención" fueron nefastas, registrándose en muy poco tiempo, resistencia a los piretroides que llevaron a dejar de lado el control de esta parasitosis por no resultar eficaces, a los ojos del usuario, los tratamientos realizados.

Este parásito, que se presenta en las principales zonas ganaderas en esta época del año, tiene amplias consecuencias negativas a nivel productivo (carne y leche), generando grandes pérdidas económicas.

Por esta razón es de suma importancia implementar tratamientos racionales de control. Por lo que representa la lucha y el control de la mosca no solamente para el futuro, sino en el presente, la resistencia merece ser comprendida y estudiada y los productores y veterinarios deberán ajustar ciertos parámetros de evaluación del control, frecuencia del uso de los productos y del manejo del ganado, que en su conjunto permiten manejar esta parasitosis bajo niveles compatibles con la producción.

Valoración del daño causado por la Mosca de los Cuernos
No todas las categorías de animales de un rodeo sufren de igual manera la infestación ocasionada por este parásito. En el país, instituciones como el INTA en sus Estaciones Experimentales de Rafaela (Santa Fe), Anguil (La Pampa) y Castelar (Buenos Aires), y también el CEDIVEF (CONICET) en Formosa, realizaron la valoración del daño de la Mosca de los Cuernos, ratificando los resultados de estudios hechos en otros países, donde en determinadas categorías los daños adquirían mayor importancia.

Así, coincidieron que: en novillos en engorde, los últimos 45-60 días eran los más relevantes, registrándose pérdidas de ganancia de peso frente a lotes control de entre el 4-6% (aproximadamente 12 kg.); en vacas de alta producción láctea, la menor producción de leche alcanzaba el 12% en el ordeñe de la tarde; y en toros en servicio, la parasitación era causa de menor aptitud de monta e incremento de la irritabilidad. En cambio, en terneros al pie de vacas no tratadas, la pérdida era de 7 a 8 kg. al destete.

Asimismo, los daños provocados en los cueros por la picadura de la Mosca de los Cuernos representan el 20% ó más del valor del cuero en curtiembre. Los daños microscópicos en el tejido existen tanto en cueros de animales con alta infestación como en los de vacunos con baja parasitación, por lo cual esta pérdida es casi imposible de prevenir, al menos en la situación enzoótica de esta parasitosis en la Argentina.

Estos datos manifiestan un mensaje claro: determinadas categorías del rodeo merecen ser tratadas con mayor frecuencia, mientras que en otras - con el enfoque actual de prevenir la resistencia o su incremento - los tratamientos deben espaciarse o directamente no realizarse.

Resumiendo, las categorías importantes para la lucha en un rodeo son las siguientes:
* Vacas en ordeñe;
* Toros en servicio;
* Novillos en los últimos 45-60 días de engorde.

En las demás categorías, los tratamientos deberán ser aplicados con miras a mantener niveles de infestación compatibles con la productividad, desechando el nivel (meramente teórico, pero deseado) de animales libres de moscas.

En 1996, Haufe y colaboradores, en los EE.UU., publicaron los resultados compilados de 12 años de estudio de las pérdidas en novillitos de engorde no tratados frente a controles tratados. Se evidenció así que entre 1 y 10 moscas por animal (nivel hip

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