Avances para bajar el precio de la carne

El Gobierno discutirá con frigoríficos y ganaderos la posibilidad de una rebaja del 15% en algunos cortes populares

12deDiciembrede2005a las08:15

Para ello habrá que limar discrepancias respecto de temas como la suspensión de la cuota Hilton

Si se bajan los precios el efecto podrá verse en las góndolas sólo en enero

Tras evaluar una nueva propuesta que le elevarán hoy los representantes de la industria frigorífica, el Gobierno podría anunciar hoy un acuerdo para rebajar un 15% los precios de siete cortes de carne de consumo masivo.

Según fuentes oficiales, lo más probable es que pueda encontrarse un punto de acuerdo respecto de temas como la suspensión de la past performance de la cuota Hilton, que había generado una diferencia entre distintos sectores de la industria frigorífica.

Una vez zanjada esta disidencia, es posible -según las mencionadas fuentes- que, tras la firma de un acuerdo, el Gobierno anuncie la reducción de precios en el transcurso del día, aunque señalaron que esta rebaja no se reflejará en los mostradores de las carnicerías y góndolas antes de fines de mes.

Los cortes cuyos precios se reducirán son asado, vacío, matambre, colita de cuadril, carne picada, cuadrada para milanesa y espinazo.

Por su parte, algunas fuentes empresariales comentaron que esa rebaja no sería absorbida sólo por los frigoríficos, sino también por las cadenas de comercialización.

Situación difícil

A pesar de todo, distintos especialistas consultados por LA NACION opinan que aunque el Gobierno busque por todos los medios que haya más carne vacuna disponible para el consumo local, con el fin de que baje su precio (según los últimos datos del Indec registró subas de hasta un 9,7% en algunos cortes), sólo en dos años podría haber un mayor abastecimiento de este producto.

Los expertos indican que hay un conjunto de factores responsables de que la carne haya llegado a una especie de cuello de botella, con un precio que ha seguido en ascenso, para un consumo per cápita que resurgió tras la crisis y hoy está en un promedio de 63 kilos por año.

Los especialistas identifican causas coyunturales y estructurales. Respecto de las primeras, aparte de la mayor demanda interna, la prohibición para faenar animales de menos de 260 kilos le restó al mercado una oferta de hacienda que antes era comercializada con un kilaje inferior.

Además, en un año en el que las exportaciones superarían en un 20% a las de 2004, con 740.000 toneladas equivalentes de res con hueso, las ventas externas le habrían sacado al consumo interno 110.000 toneladas (en 2005 este rubro se habría quedado con 2.260.000 toneladas), sumándole presión a un mercado cuyo equilibrio se daba entre un 80 por ciento de la producción para la plaza local y un 20 por ciento restante para el exterior.

"La realidad es que la demanda creció todos los días", expresó a LA NACION Carlos Pujol, presidente de la Cámara Argentina de Consignatarios de Ganado, para ilustrar el ritmo que tuvieron el mercado interno y la exportación.

Menor oferta

A estas cuestiones se han sumado distintas adversidades climáticas en los últimos años, como una fuerte sequía en 2003 sobre vastas regiones de producción de carne, que complicó las preñeces de las vacas, con menos terneros nacidos y, por ende, una producción inferior.

De todos modos, en el medio hay unos cuantos factores coyunturales, aún no resueltos, también responsables de la menor producción.

"Tenemos problemas de fondo, como es el nivel de la productividad de los rodeos. Si bien aquí hay 21 millones de vacas, sólo se producen 14 millones de terneros; como mínimo nos faltan 3 millones de terneros", señaló Víctor Tonelli, consultor.

Fernando Canosa, coordinador de la Comisión de Ganadería de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), resumió el problema de la sigu

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