Causas y consecuencias de la guerra de la carne

Sectores. Granaderos, industriales frigoríficos y consignatarios analizan el futuro del mercado que desvela al presidente

03deAbrilde2006a las08:11

El gobierno profundiza la presión pero los precios todavía no ceden. Una pelea que puede costar millones

Es probable que la decisión del gobierno de elevar la apuesta para controlar el precio de la carne, en la segunda mitad del año pasado, se haya tomado con la convicción de que sería una réplica del "caso Shell". Caso en el que un par de gritos presidenciales y una serie de piquetes alcanzaron para obligar a la petrolera a dar marcha atrás con un anunciado aumento de tarifas. Sin embargo, la intervención en el más heterogéneo y complejo mercado cárnico se convirtió en una batalla más larga que la esperada, en la que cada vez se despliega un poder de fuego más duro para conseguir el mismo objetivo: bajar los precios de los cortes que mueven el Indice de Precios al Consumidor. Eliminación de reintegros, aumento de las retenciones a la exportación, restricciones al peso de faena y la más radical suspensión de las exportaciones no alcanzaron hasta ahora a contener la escalada de un producto que tiene detrás a una multiplicidad de actores e intereses.

La Capital convocó a ganaderos, consignatarios y frigoríficos para desentrañar las causas y consecuencias de la guerra de la carne. En una mesa redonda organizada en la sede de la Asociación de Productores de Carne Bovina Argentina (Aprocaboa) se reunieron los productores Cristian Bianchi, Angel Girardi y Eugenia Usellini, dirigentes de esa entidad; Jorge Torelli, directivo del frigorífico Mattievich; Jorge Martínez, de Sugarosa, y los consignatarios Marcelo Pastore y Armando Fiorito.