Cuando el tambo renueva la sangre
Con apenas 23 años, Tomás Daly superó momentos críticos del sector. Pero rearmó el campo y hoy embotella leche para countries y barrios privados.
Las perspectivas no eran las mejores. "En 1998 ordeñaba 50 vacas y un año después, cuando llegué a cobrar 21 centavos de peso por litro de leche, tenía casi la misma facturación que en 1998, pero ordeñando unas 120 vacas", recuerda Tomás.
"La crisis fue muy dura y no se podía seguir como estábamos; pero yo estaba convencido que la leche iba a volver a recuperar su valor en algún momento", añade.
La salida llegó con asesoramiento y una mayor eficiencia en el planteo. Ese año, Daly había ingresado al CREA Capitán Sarmiento-Baradero. "El grupo fue de gran ayuda, porque yo era muy joven —contaba con apenas 23 años— y estaba muy solo. Me estaba yendo mal y sentía que estaba jugando a ser tambero. En el CREA me di cuenta de que en aquella época todos los productores lecheros perdían plata y que mi manejo productivo, si bien tenía que ajustar muchas cosas, era bastante similar al de los tambos del CREA", agrega el empresario.
