Flexibilizan el envío de dólares afuera
Desde pasado mañana no será necesario el permiso del BCRA para hacer la mayoría de las transferencias
PorEl Banco Central (BCRA) dio en los últimos días dos pasos para tratar de equilibrar la plaza cambiaria, fuertemente desbalanceada en los meses pasados, por una creciente y cada vez más diversificada oferta de dólares, a la hace frente la demanda casi en solitario el ente monetario para sostener el tipo de cambio en el nivel que el Gobierno juzga competitivo.
El primero fue una gestión oficiosa llevada adelante hace unas semanas. Sugirió a los bancos más activos en el ingreso de divisas en el país, ya sea por la monetización de líneas crediticias tomadas en el exterior o las operaciones financieras conocidas como contado con liquidación (mediante la compraventa con liquidación simultánea -aquí y afuera- de títulos y acciones), que redujeran su operatoria.
El segundo lo dio ayer, cuando, al ordenar la reglamentación vigente para el mercado de cambios que tiene origen en los aciagos días de la maxidevaluación, removió una de las trabas burocráticas que se mantenía para girar dólares al exterior y que había sido ideada en los tiempos en los que se trataba evitar la salida de divisas: el requisito de conformidad que la gerencia principal de exterior y cambios debía extender a quien compraba divisas con el explícito objetivo de mandarlos afuera.
A partir de pasado mañana, ese permiso habrá caducado para la mayoría de los casos, ya sea cuando se trate de giros a organismos internacionales, deudas externas de residentes por la importación de cualquier tipo de bienes, servicios de rentas y otras transferencias corrientes al exterior y hasta cobros de servicios o liquidación por venta de inversiones de portafolio en la medida que no superen los US$ 500.000, etcétera (ver comunicación "A" 4662 en www.bcra.gov.ar ).
En el BCRA admiten que se trata de una nueva flexibilización de la normativa cambiaria que, en los hechos, puede facilitar las transferencias de divisas al exterior. Pero afirman que no fue ideada con ese objetivo. "No es cierto que se quiera alentar una salida de capitales, aunque en las circunstancias actuales pudiera ser funcional a los objetivos del programa monetario vigente", señalan. De hecho, dicen que el impacto que esa norma pudiera tener sobre la demanda local de dólares puede ser apenas marginal.
Sin embargo, en el mercado la evalúan como un nuevo intento por lograr mayor compañía en la tarea compradora de dólares que la semana anterior obligó a la entidad a adquirir a razón de US$ 91 millones por día, el mayor monto diario para ese plazo en lo que va de 2007.
Semejante esfuerzo sólo sirvió para sostener el tipo de cambio mayorista en torno de $ 3,08, labor que se le hace cada vez más difícil, como lo revelan las tres milésimas de pesos que la divisa cedió en la semana.
La consultora Prefinex recordó hace unos días que durante el primer trimestre del año el BCRA acumuló US$ 4813 millones en nuevas reservas, monto significativamente superior a los 2970 millones con que se había alzado en igual período de 2006, pese a que el superávit comercial en ese lapso fue menor (1810 millones frente a 2465 millones).
"¿Cómo se explica un guarismo significativamente superior?", pregunta en su informe. Por una mayor entrada de capitales privada que, "reconociendo la estabilidad del tipo de cambio, buscó aprovechar las tasas de interés locales favorables", responde.
Tal vez por esa misma razón, el BCRA se haya concentrado en la primera parte del año en alentar un recorte en rendimientos clave, como el de la tasa Badlar (la que pagan por plazos fijos mayoristas) que cayó del 7,91 al 5,94% en lo que va de 2007.
Por Javier Blanco
