Una calesita para subirse

En Córdoba, Oscar Bollati maneja un tambo rotativo de 40 bajadas donde hay unas 600 vacas; logró tener una mayor capacidad de ordeñe en un menor tiempo; invirtió alrededor de 700.000 dólares en el proyecto, que incluye una estructura de hormigón.

21deJuliode2007a las08:31
Parece una fábrica en plena producción en medio del campo y a Oscar Bollati no le molesta esa comparación. En realidad, la disfruta. "Muchos se asombran porque parece un shopping o una fábrica", dice entre risas. Bollati maneja en esta localidad cordobesa, ubicada 180 kilómetros al este de la capital provincial y a 30 de Las Varillas, un tambo rotativo de 40 posiciones y estructura de hormigón con 1300 metros cuadrados cubiertos. No hay un solo tinglado de chapa; hasta los corrales de espera de caño galvanizado también están cubiertos. De paso, Bollati instaló sus oficinas en este "edificio".

Hijo de Osvaldo, un industrial del rubro máquinas y herramientas que invirtió en el campo, Bollati contagió primero a su padre con la idea de iniciarse en la lechería y, más tarde, con el proyecto de hacer juntos un tambo grande. Pero no cualquiera. Es que después de una experiencia con un tambo que llegaba a demandar hasta 7 horas para el ordeñe de más de 700 vacas, empezaron a buscar un sistema que les resultara ágil y con capacidad de ordeñe.

Y lo encontraron, según afirma Bollati, con el rotativo de 40 puestos donde la vaca "gira" sobre una plataforma como si se hubiera subido a una calesita en la cual se ordeña en 7/8 minutos por vuelta. La operatoria no es complicada: con una tranquera arreadora se van trayendo los animales (no es necesario salir a buscarlos) y luego, previa fila india que aprenden a formar unos metros antes, entran de a uno por vez. Ingresan en la medida que se liberan los puestos. El rotativo, movido por un motor hidráulico y con ruedas, no se detiene. "Antes en el tambo que tenía ordeñaba 100 vacas por hora; ahora estamos en las 270/280 por hora", señaló. "Esto es fabuloso; tiene velocidad de ordeñe y, además, con poca gente (hay cuatro personas en la sala de ordeñe) se pueden ordeñar un montón de animales", comentó. Con el rotativo redujo un 70% los tiempos de trabajo. Bollati ganó el año pasado el Premio LA NACION-Banco Galicia a la Excelencia Agropecuaria en la categoría Productor Lechero.