Cuatro claves para entender bien por qué el dólar sigue cayendo en el mundo

Los déficits fiscal y comercial, la economía en franco retroceso y las reducciones de tasas le vienen imprimiendo una fuerte presión bajista a la divisa de EE.UU.

22deNoviembrede2007a las07:37

“El que depositó dólares recibirá dólares”, dijo una vez el presidente “de la emergencia”, Eduardo Duhalde, para calmar a los estafados ahorristas. La frase remitía a una vieja y latente manía argentina de idolatrar al billete verde. No sólo los argentinos tenían (y tienen) esa fascinación, sino que el dólar fue –y sigue siendo en gran medida– la moneda de referencia para todo el mundo. Pero, pasados los años, está de capa caída. Ya no es lo que era, recuerdan los que supieron sacarle provecho al superdólar. Para llevarlo a términos futbolísticos, la divisa arranca el partido con unos cuantos jugadores menos desde el vestuario. Esto presagia, además, perder el partido casi con seguridad. Ese juego es bien conocido por los operadores de monedas que vienen apostando en contra de la moneda americana hace tiempo. La contracara de la misma historia es el euro, la beneficiada más por errores ajenos que por virtudes propias. Ayer cerró en u$s 1,4842, otro máximo histórico.

“Los mercados de monedas agudizan las alzas y bajas en el tiempo. Pero esto ya se vio: en el ‘73 con la crisis del petróleo y en el ‘85-‘88 después del Acuerdo de Plaza (cuando EE.UU. convenció a los países con los que comerciaba de coordinar una devaluación ordenada de la moneda para que los desequilibrios de cuenta corriente no afectaran a la economía). No pasó muchas veces pero después de ciclos de fuertes alzas vienen otros de grandes caídas como el que estamos atravesando”, contó Miguel Kiguel, presidente de Econviews. Para Alfredo Gutiérrez Girault, economista jefe del IAEF, la “sobreabundancia” monetaria durante los últimos siete años ahora está pasando la cuenta. “Eso hizo que la moneda perdiera valor porque cuando hay crisis todos los desequilibrios que estaban empiezan a golpear. Cuando hay exceso de emisión y se revierte la confianza, hay problemas”, señaló.

Pero, ¿qué empuja hacia abajo al dólar? ¿Levantará cabeza? Aquí van un par de razones para entender el porqué del ocaso:

1 Los números no cierran: EE.UU. viene acarreando desequilibrios en sus cuentas hace años. Muchos no le daban importancia porque el “mundo” seguía financiando la fiesta. Ésta, se desbordó y los analistas empezaron a mirar con lupa si los déficits estadounidenses eran sostenibles. ¿Lo son? La respuesta es que sí, pero la administración Bush está reduciéndola. “El desequilibrio comercial, a pesar de lo que dicen los funcionarios cuando señalan que quieren un dólar fortalecido, lograron bajarlo por la devaluación de la moneda”, comenta Darío Epstein, presidente de Research For Traders. La lógica aquí indica que una moneda débil favorece las exportaciones y encarece las importaciones, con lo cual el rojo comercial –con la tendencia actual– debería ir cediendo. “El déficit de cuenta corriente, a pesar de que se reduce, sigue siendo alto. Es de u$s 800.000 millones al año y lo están financiando China y Japón principalmente”, agregó Kiguel. Para Rodrigo Alvarez, de Ecolatina, la próxima administración en EE.UU. (¿Hillary Clinton?) debería demostrar un sesgo fiscal más fuerte para contraer el rojo.

2 Es la economía, estúpido: La frase que popularizó Bill Clinton en 1992 cuando iba como candidato presidencial vuelve a tomar fuerza. Como es conocido, la economía está en apuros por la crisis hipotecaria que impregnó a los mercados financieros. Así, se espera un crecimiento de entre 1,8% y 2,5% para el 2008 lo que generará incertidumbre acerca de una posible recesión a la vuelta de la esquina. Esto, obviamente, desplomaría a la moneda americana porque los inversores estarían saliendo del dólar rápidamente pa

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