Pensando el futuro de los granos

Las asociaciones de cadenas de cultivos creen que, más allá de la coyuntura, se seguirá creciendo.

02deAgostode2008a las06:52

Más allá de la coyuntura, de cara al futuro, la producción de soja, maíz, girasol y trigo se va a incrementar. Así lo manifestaron los directivos de las principales cadenas productivas. Todos hablaron de la expansión de la superficie y, por ende, de más toneladas producidas. Y resaltaron que será fundamental agregarle más valor a los granos. Por eso, dieron algunas claves para aprovechar las oportunidades que se vienen.

El análisis estuvo a cargo de Rodolfo Rossi, de Acsoja; Julián Martínez Quijano, de Maizar, y Jorge Ingaramo, de Asagir, que expusieron en el marco de la charla "Las cadenas de valor ante el mejor escenario internacional de los últimos 30 años", que se realizó esta semana en La Rural.

¿Por qué aumentará la producción de estos cultivos? La secuencia parece simple de explicar: el mundo pide más aceites y alimentos, a la vez que crece el uso de los biocombustibles. Esa demanda traccionará sobre la producción.

Rossi dijo que "el mundo piensa que tenemos que seguir produciendo más aceite y seguir siendo exportadores".

Argentina ya ocupa ese rol de privilegio gracias a varios factores, que Rossi se encargó de repasar: el más alto rendimiento por hectárea a nivel mundial, la aplicación de tecnología y menor costo de implantación que otros cultivos, entre otros. El 75% de las exportaciones van para China e India, mientras que Europa compra un 60% de la harina de soja.

Esa combinación seguirá siendo vital en el futuro. El titular de Acsoja anticipó que "para el 2020 la producción mundial de soja debería llegar a los 307 millones de toneladas (hoy está en un poco más de 250)". En ese marco de expansión, "los analistas dicen que Argentina debería pasar de los 47 de la última campaña a los 58 millones de toneladas para el 2020".

Con ese crecimiento por delante, los biocombustibles serán cada vez más protagonistas. "La capacidad de producción será de 2,7 millones de toneladas de biodiésel para los próximos dos años y llegará a 3,6 millones en 2010 y a 6,6 millones en 2015", evaluó Rossi.

Claro que, esas oportunidades que se vienen, presentan un desafío que el genetista se encargó de anticipar: "En soja tenemos que agregar valor, porque eso genera más puestos de trabajo", dijo.

Enseguida, el experto explicó que en Argentina "la soja da trabajo a 300.000 o 400.000 personas directa o indirectamente".

En el caso del maíz, los biocombustibles (junto con la producción animal y los bioplásticos) también serán una oportunidad de crecimiento para el país.

"La demanda internacional se viene expandiendo sostenidamente y el foco está puesto en Argentina y Brasil", analizó Martínez Quijano. Por eso, la idea es capturar las oportunidades que presenta el contexto internacional. Frente a ese escenario, nuestro país prevé "llegar en el 2017 a 10 millones de hectáreas, con una producción de 80 millones de toneladas para el maíz y sorgo", proyectó.

Para ese año, la entidad calcula que se podrán exportar 34 millones de toneladas de maíz y sorgo por un valor de 6.000 millones de dólares. Y en cuanto a la cadena de valor (porcinos, pollos, lechería, ganadería y molienda seca y húmeda) se exportarían productos por 12.500 millones de dólares.

"Esto significaría dejar de importar carne de cerdo, triplicar las de carne y pollo y aumentar las exportaciones de lácteos", concluyó Martínez Quijano.

En los últimos dos años se vive un fuerte incremento de precios de los commodities. Y, como muestra, Jorge Ingaramo, economista de Asagir, señaló que "hace un mes el aceite de girasol cotizó a más de 2.000 dólares la tonelada, mientras que el promedio de la última década el promedio fue de 580".

En ese contexto de demanda mundial, Ingaramo recordó que en marzo de este a

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