La cría vacuna se ajusta el cinturón

La producción de terneros enfrenta dificultades que se trasladarán a toda la ganadería.

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08deSeptiembrede2008a las12:46

Los números del negocio de la cría vacuna reflejan un serio problema para toda la ganadería argentina. Actualmente, producir un ternero en nuestro país cuesta 3,7 $/kg, y el precio de venta es de 3,4 $/kg. Esto quiere decir que los productores de terneros no obtienen rentabilidad y no existen incentivos para una actividad que representa el primer eslabón de la cadena cárnica. La matriz productiva de la ganadería esta comprometida.

Las causas de esta ecuación negativa deben buscarse, entre otras variables, en el aumento de los costos de producción, que siguen la tendencia inflacionaria real de la Argentina. El principal costo de la cría vacuna es la alimentación. La implantación de pasturas se hizo más costosa en los últimos años por la suba del precio de los fertilizantes y las semillas. Los altos valores internacionales de la carne generaron un auge de la ganadería que ha impulsado un aumento de los precios en dólares de las semillas forrajeras. La suplementación también se ha encarecido considerablemente en los últimos tiempos debido al aumento en el precio del maíz y de los concentrados proteicos, fundamentales en todas las zonas semiáridas o de marcada producción estival, como el norte argentino.

Además, los salarios, los impuestos provinciales y municipales, los productos veterinarios, el combustible y los fletes apuntalan este aumento en los costos de la cría vacuna.

Frente a esta situación, el precio de venta actual del ternero es apenas 20 centavos por kilo superior al de 2005.

Gráfico 1. Comparación de costos de producción y precios de venta de terneros

Agravantes

Por otro lado, algunas de las alternativas del negocio de la cría también se ven complicadas agravando la situación de los productores. La elevación del peso límite para la faena hace que prácticamente no sea viable la venta de terneros “bolita” para el consumo. Llevar un ternero al peso requerido hoy en día para la faena implica una inversión de tiempo y dinero del que el criador no dispone. Además, la restricción a las exportaciones de carne reduce la demanda de las vacas de rechazo, aquellas que no quedaron preñadas y que son engordadas para consumo. Es decir que las exportaciones se vuelcan al novillo y se alejan de los mercados de vacas.

Ante esta incómoda situación, las vacas están siendo liquidadas en la región pampeana. Simultáneamente, otros productores están desarrollando emprendimientos ganaderos en el norte del país, donde el valor de los campos es menor pero la productividad también.

Consecuencias

El desaliento de los criadores no quedará solo en sus campos sino que su efecto se trasladará a toda la cadena de ganados y carnes de nuestro país, al disminuir la oferta de terneros para engordar y, consecuentemente, la disponibilidad de carne para el consumidor.

Mientras tanto, Brasil y Paraguay ocupan los mercados de exportación que deja la Argentina. Brasil exporta hoy 5000 millones de dólares en carne contra 1300 millones de la Argentina en 2006. Una de cada tres toneladas de carne que se consumen en el mundo es brasileña.

Mientras tanto, en Argentina, el último año se liquidaron 1,3 millones de cabezas, aumentó la faena de hembras y se redujo el peso medio de faena.

 

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