De una oportunidad, se hizo una crisis - Por Ignacio Iriarte (*)

En 2008 se perdió una posibilidad histórica para la producción de carne, cuando se dieron los precios internacionales más altos desde 1973.

31deOctubrede2008a las07:36

Entre los años 2000 y 2007 el stock ganadero creció en forma sostenida y acumuló cerca de siete millones de cabezas, en un período durante el cual la agricultura avanzó cinco millones de hectáreas. Este crecimiento se basó en gran medida en la creencia generalizada entre los ganaderos de que una vez superado el problema de la aftosa, nuestro futuro en el mercado internacional estaba asegurado.

Los primeros conflictos entre un precio del ganado que tendía a crecer por encima del IPC, y la lucha contra la inflación, comenzaron a fines del 2005, con las derogaciones de las sustituciones a la exportación y el aumento de las retenciones. Luego vino una serie de cambios en el peso mínimo de faena, destinado a "producir más carne".

En marzo de 2006 y ante un aumento circunstancial del precio de la hacienda, el Gobierno decidió cerrar totalmente las exportaciones, las cuales no se reanudaron normalmente hasta julio. En el período agosto-noviembre, se exportaron 280 mil toneladas, marcándose así el potencial del mercado internacional para nuestras carnes.

Luego se vuelven a limitar las exportaciones, y a la intervención del Mercado de Liniers le suceden una serie de medidas destinadas a controlar el mercado de hacienda en pie, los precios al mostrador y las ventas al exterior.

Intervenciones. Se fijan cupos de exportación (40 mil toneladas mensuales), se presionan los mercados y los operadores, y el conflicto tiene en la gestión de la ministra Miceli el último capítulo dentro del marco de la racionalidad: se negocia un acuerdo sobre la base de 13 cortes para el consumo a precios políticos, y un volumen destinado al mercado local de unas 190 mil toneladas mensuales.

Luego viene la protesta agropecuaria, el conflicto entre productores y Gobierno escala y se da un manejo discrecional de las ventas al exterior (ROE, encajes, aprobación de cada operación por Comercio).

En este 2008, a causa de la sanción europea a Brasil, de la devaluación del dólar frente a las monedas de los países importadores, de la salida de Argentina del mercado internacional, y de la firmeza de las compras europeas y rusas, el precio internacional de la carne sube fuertemente. Al punto de que entre julio y agosto el precio del novillo en Uruguay y Brasil llegan a superar los valores del ganado en los Estados Unidos.

Mercados paralizados. A partir de mediados del 2007, la sensación de desánimo entre los productores se generaliza, iniciándose una liquidación ganadera impulsada no sólo por los errores oficiales, sino también por el clima adverso y por la competencia con la agricultura.

En 2008, la liquidación ganadera se acelera, a causa de la seca y del enfrentamiento del sector agropecuario con el Gobierno, el cual manifiesta claramente su voluntad de desacoplar los precios internos de los internacionales, para privilegiar el consumo interno y limitando la exportación.

Este año, se pierde la oportunidad histórica que significa los precios internacionales más altos desde 1973 a la fecha.

Hoy nos encontramos con una oferta ganadera récord (en agosto-setiembre se registra una faena equivalente a cerca de 17 millones de cabezas anuales), los mercados internacionales totalmente paralizados a causa de la crisis financiera y un consumo que a precios decrecientes se está haciendo cargo de la casi totalidad de la carne que se oferta.

Para lo que resto de este año y el próximo es probable que muy lentamente se vayan recuperando el mercado internacional –a precios 30/40 por ciento inferiores a los que había hasta agosto–, que persista la liquidación ganadera, con caídas del stock más pronunciadas que hasta ahora, y con un consumo que se ubicará entre los 75 y

Temas en esta nota

    Cargando...