Buscando la vaca perfecta

Sin dudas que la unión hace la fuerza. Esta es una de las frases que Daniel Salamone, director del laboratorio de Biotegnología Animal de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, recuerda al momento de referirse al proyecto, que él junto a su equipo técnico lograron.

28deNoviembrede2008a las13:24

Ellos demostraron que pueden generar animales transgénicos de distintas especies domésticas (principalmente bovinos, porcinos y ovinos) en el laboratorio.

Esta labor nació como fruto de varios proyectos en los que intervinieron, tanto desde la investigación como de la financiación, íntegramente instituciones públicas.

Entre ellas, la Facultad de Agronomía (UBA), la estación experimental Bariloche de Inta y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Durante esta primera instancia del proyecto demostraron, a través del nacimiento de un ovino gestado en Inta Bariloche, que los embriones producidos en el laboratorio son viables.

A pesar que este animal no portaba en su genoma un transgén, sí llevaba un gen marcador que dio la pauta a los especialistas del éxito de esta primera parte.Un embrión transgénico es una unidad biológica formada en el laboratorio luego de la fecundación del óvulo, que en este caso llevará a nivel de su genoma una alteración genética introducida por el espermatozoide.

Será transgénico ya que la célula reproductora masculina tendrá un fragmento de ADN exógeno, construido en el laboratorio y con genes de un hongo saprófito de residuos vegetales.

Una vez comprobada la factibilidad que permite incluir una porción de genoma exógeno, la segunda parte de esta ambiciosa investigación se propone incluir en el genoma de la especie, una construcción génica que permita que se exprese una nueva enzima digestiva en la saliva del animal.

Esta enzima es una cutinasa que rompe las estructuras moleculares de la cutícula vegetal. Esta se comporta como una barrera infranqueable para los microorganismo y restringe el acceso a ciertas porciones del alimento.De esta manera, la acción sinérgica de la masticación y la cutinasa aumentará los sitios de contacto alimento y microorganismos ruminales (vacas y ovejas) y enzimas digestivas y alimento (cerdos).

Así, con un alimento más degradado, existirá mayor pasaje al tracto digestivo inferior, lo cual afectará indirecta pero positivamente el consumo de forraje.

El objetivo de este desarrollo en el corto plazo es mejorar la productividad de los animales, ya que consumiendo la misma cantidad y calidad de materia seca producirán mayor cantidad de kilos de carne o leche. Este propósito no dista de la realidad de la producción ganadera, porcina y ovina que, paulatinamen te, se fortalece en zonas marginales donde el alimento es en menos digerible. Por lo tanto, el desafío es obtener animales que eficienticen el aprovechamiento de un recurso ofrecido. "Conocer que la expresión del gen es loable en distintas especies minimiza la posible injerencia sobre las distintas razas, aunque puede existir variabilidad", de acuerdo con lo explicado por Salamone.

Actualmente ya se encuentra aislada la enzima destinada a la construcción, y los investigadores se encuentran en la búsqueda de un promotor que permita su aparición en la saliva del animal.

El especialista detalló aún más sobre el propósito global de esta investigación: "El objetivo más importante no sólo es obtener animales transgénico que mejoren la productividad, sino conseguir el método para generarlos".

Aclaró que, obviamente, a nivel práctico pretendemos ser los mejores en producir este tipo de animales en varias especies pero los fines principalmente son científicos. De esta manera conociendo la técnica se podrá más rápida y eficientemente obtener un embrión con las características génicas adaptadas a cada situación.

La importancia de la contribución hecha por el equipo radica

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