El superávit fiscal primario se desplomó un 85% en mayo

Fue de $ 914,4 millones, con una caída del 2% en los ingresos y una suba del 33% en los gastos.

20deJuniode2009a las08:08

La presidenta Cristina Kirchner pudo anunciar ayer una serie de obras públicas, pero tuvo que evitar su costumbre de presentar cifras económicas positivas, entre otros motivos, porque el superávit fiscal primario (antes del pago de la deuda) se derrumbó un 85% el mes pasado, con una baja del 2% en los ingresos y un incremento del 33% en los gastos. La jornada negativa para el Gobierno se completó con los datos oficiales en materia de fuga de capitales y de la caída de las importaciones (ver aparte), luego de que anteayer el propio Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirmara el estancamiento económico.

El ahorro primario del mes pasado representó apenas un sexto del obtenido un año antes: $ 915 millones frente a 6026,3 millones. El resultado financiero, luego del pago de intereses de la deuda, también se desbarrancó de 5697 millones a 669 millones. El gasto primario exhibió un aumento del 33%, de $ 14.042 millones a 18.715 millones, mientras que los ingresos totales bajaron de 20.001 millones a 19.635 millones, el 1,8 por ciento. En mayo del año pasado, el Gobierno había contado con $ 1000 millones girados por el Banco Central y unos 385 millones de las AFJP para fortalecer el resultado en medio del fuerte conflicto con el campo por las retenciones móviles a la exportación agrícola.

Pese a su habitual parquedad, el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, buscó otorgarle cierta algarabía a la jornada de ayer, al afirmar: "Es un resultado tremendamente positivo para la economía argentina, ya que estamos invirtiendo no sólo en el sostenimiento de la actividad, sino también en el empleo". Pezoa, subsecretario de Relaciones Fiscales y Económicas con la Provincia en las dos gestiones de Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía (en los gobiernos de Carlos Menem y de Fernando de la Rúa), afirmó que se está "aplicando el gasto en forma más correcta, en los sectores que de alguna manera nos permiten el mantenimiento de la economía".

Pero los superávit fiscal y externo han sido dos de los pilares del modelo de alto crecimiento de la economía entre 2003 y 2007, que permitió mantener el tipo de cambio competitivo y fuertes barreras para amortiguar crisis exógenas. Frente a un ahorro promedio anual cercano al 3% del PBI en aquel período, ahora se ubica cerca del 0,6% y su mejora depende de que levanten los precios de las materias primas que exporta el país y del control del gasto que los analistas prevén para después de las elecciones del fin de semana próximo.

El Gobierno acumuló en los primeros cinco meses del año un superávit primario de $ 6258,7 millones, frente a 11.431 millones del mismo período de 2008. En cinco meses, el gasto primario creció un 28% y los ingresos, un 8,9 por ciento.

En un contexto de crisis global y aguda desaceleración local, los ingresos tributarios crecen entre un 10 y un 15%, pero el gasto primario aumenta al doble, en un contexto en el que el Estado afrontará un importante cronograma en los pagos de la deuda pública en los próximos años.

Pero el economista Alejandro Robba, de la Fundación Estado, Trabajo y Producción, afirmó: "El superávit menor de mayo no fue por una caída fuerte de la recaudación, sino por un incremento mayor del gasto; esto es sin ninguna duda una verdadera política anticíclica porque, debido a la crisis internacional, el sector privado restringe la inversión y el sector público debe reemplazarlo". De todos modos, admitió que le preocupaba "si el superávit se convierte en déficit". Marina Dal Poggetto, directora del estudio Bein & Asociados, dijo: "Si el Gobierno no logra incentivar el crédito a la economía, todo ajuste posterior a las elecciones será recesivo".

Pablo Lavigne, de Datarisk, agregó que "a estas alturas el su

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