La ganadería no se rinde

Los ganaderos, luego de las elecciones y la lluvia, recuperan la esperanza. Y hacen punta con la genética.

25deJuliode2009a las08:22

Animados por las lluvias que cayeron en los últimos días sobre diferentes regiones del país, los productores ganaderos llegaron a la exposición Rural de Palermo con buenas expectativas, no sólo por el agua, sino también por el clima político, tras las últimas elecciones legislativas.

El dato no es menor, puesto que la sequía y la política económica del Gobierno representan los factores de mayor peso a la hora de analizar las causas que vienen poniendo un freno a la producción ganadera, y que pueden definir el rumbo de la actividad en el futuro.

Según Juan José Grigera Naón, vicedecano de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba), "se estima que este año la producción de carne va a caer en 400.000 toneladas, equivalente a las exportaciones argentinas del 2008, y se van a producir unos tres millones menos de terneros".

La producción estaría siendo fuertemente perjudicada por la dificultad de alimentar adecuadamente a los animales (por la falta de forraje disponible), con mayores valores de mortandad y bajos índices reproductivos, y por la necesidad, de parte de los criadores, de liquidar vientres para afrontar sus gastos.

"Si la tendencia actual continúa, en 2011 estaríamos en déficit. Esto significa que tendríamos que importar o bajar el consumo interno. El asunto es que, en el mercado externo, la carne argentina es la más barata del mundo, con lo cual nos va a costar más caro", dijo Grigera, quien también es profesor titular de la cátedra de Bovinos de Carne de la Fauba.

El vicedecano de la Fauba advirtió que "en los últimos cuatro años, los precios de los productos ganaderos (particularmente del ternero de destete y del gordo) prácticamente no variaron, mientras que los insumos corrieron con la inflación".

Según un trabajo del Movimiento CREA, el productor ganadero sólo recibe un 21% del precio que posee la carne en las góndolas de los supermercados o en las carnicerías, en tanto que el Estado se lleva un 24% del valor de esa mercadería, los gastos de comercialización un 24%, el carnicero un 26% y el matarife un 5%.

 

Expectativas renovadas

Pese a la situación crítica de la ganadería, este año La Rural abrió sus puertas con la participación de 22 razas y 1.381 bovinos inscriptos, 5% menos respecto de los 1.446 del año pasado.

El mayor número de animales está representado por Angus: suman unos 500 reproductores machos y hembras, pertenecientes a 80 cabañas de esta raza que, a la vez, participa con más de la mitad del rodeo bovino nacional.

Los referentes de las razas se mostraron optimistas. Agustín Arroyo, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Angus, dijo que la exposición es "una demostración de confianza en el futuro de la actividad agropecuaria y de la ganadería".

Y opinó que la ganadería tenderá a reencauzarse, tras los resultados de las elecciones y gracias a las lluvias que están aliviando a muchas zonas afectadas por la sequía.

En la misma tónica, aunque con cierta cautela, Juan Bullo, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Criadores de Hereford -que llegó a Palermo con 165 animales- dijo que "la actividad empieza a reactivarse", aunque lamentó que los problemas de fondo no se modificaran.

"Se avizora un futuro mejor, porque si bien hoy existe un potencial frenado por la falta de agua, sumado a un invierno frío que pone a las vacas en condiciones extremas, las sequías pasan". Además, destacó que "el reclamo del campo fue avalado por la ciudadanía en las elecciones" y que, de ahora en más, se necesitan políticas de estímulo porque el mundo está ávido de alimentos.

Como todos los años, Palermo es la caja de resonancia de la actividad ganadera. Aquí confluyen los ánimos y las experiencias no sólo de la Pampa Húmeda, sino

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