Los bonos siguen firmes como la mejor inversión del año

En pesos o en dólares, ganaron hasta un 20% en julio. Tasas y dólar siguen calmos.

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01deAgostode2009a las08:20

Los títulos de la deuda argentina mantienen la fuerte racha alcista que arrancó en enero, se interrumpió parcialmente en marzo -con el anuncio del adelantamiento de las elecciones legislativas- y retomó la senda ascendente en abril que aún se mantiene firme.

En julio, y pese al ruido post-electoral, los bonos se mantuvieron en lo alto del podio, con subas que en algunos casos llegaron al 20%. Bien lejos del dólar (que apenas subió 3 centavos en el mes) o de los plazos fijos, que siguen rindiendo no más del 1% mensual. La Bolsa se anotó una suba del 8%.

Hay papeles que ya duplicaron su valor en el año (aún sin computar los cupones que fueron cobrando), como el Bocon PR12 en pesos o el Bonar V en dólares.

La explicación para esta extensa racha es que los bonos venían de un desplome fenomenal que se profundizó en octubre de 2008 con la estatización de las AFJP.

La merma de divisas por la sequía más el recrudecimiento de la crisis global solo oscureció el panorama.

Pero el derrumbe dejó lugar al rebote. Sobre todo cuando en marzo-abril se diluyeron los temores sobre si el Gobierno iba a contar con los fondos suficientes para afrontar el pago del cupón del Boden 2012, justamente la operación que se concretará pasado mañana, cuando los inversores reciban 2.300 millones de dólares.

También juegan a favor de los bonos locales factores externos. Ya nadie parece discutir que lo peor de la crisis internacional quedó atrás. Y en ese nuevo escenario los papeles argentinos sobresalen como los de más alto rendimiento a nivel mundial.

De hecho la deuda en dólares argentina registra hoy (aún después del rally alcista) rendimientos de entre el 20% y 22% anual para bonos que vencen en no más de 5 ó 6 años de plazo.

La deuda soberana de Ucrania, Ecuador y Venezuela (tres países no muy bien vistos por la comunidad financiera internacional), rinde hoy entre 12% y 16% anual.

Esto quiere decir que, solo para igualar esos rendimientos, los precios de los papeles argentinos deberían trepar todavía un 30 o 35 por ciento.

Por cierto no es un camino fácil. El Gobierno sigue sin dar señales claras de hacia dónde va, y se aferra a una recuperación de precios y volumen de la cosecha de la soja. Habrá que ver si alcanza para que los inversores mantengan su atención sobre los bonos locales.

Por: Gustavo Bazzan

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