Alertan sobre evacuación de ganado isleño en Entre Ríos

Buscan prevenir el desastre de 2007, cuando hubo 300 mil vacunos ahogados.

22deOctubrede2009a las10:36

Intendentes, técnicos y funcionarios de Hidráulica, Vialidad, del Instituto Nacional del Agua, representantes legislativos, entre otros sectores, participaron este martes de un encuentro convocado por la Secretaría de la Producción de Entre Ríos.

La intención fue poner sobre la mesa la real situación, que se calificó como de “emergencia”, y buscar alternativas para evitar la catástrofe que motivó la inundación de 2007, cuando murieron millares de cabeza de ganado en Entre Ríos. Los registros más dramáticos hablan de la muerte de 300 mil cabezas en aquella oportunidad.

Según el panorama que trazó la directora del Instituto Nacional del Agua, Dora Goniadzki, ahora podemos estar frente a una situación más grave aun que la que se vivió hace dos años en esta provincia.

“En esta ocasión el problema es que se están registrando las mismas lluvias que en la primavera de 2006, pero la diferencia desfavorable es que ahora los embalses brasileños están llenos, a diferencia de lo que ocurrió en 2007”, dijo la funcionaria nacional. “Si en enero próximo –agregó– llega a llover igual que en el mismo mes de hace dos años, la inundación será peor que la de 2007”.

Goniadzki participó del encuentro convocado por la Secretaría de la Producción, cuyo titular, Roberto Schunk, reclamó que se echen a rodar todas las propuestas de solución para adoptar medidas a tiempo y fue tomando nota para el documento de acción final.

No obstante, en el encuentro se dejó sentado que las lluvias fuera de lo común para la temporada han anticipado los plazos al punto que se habló de que “en veinte días la crecida puede estar comenzando a hacer mucho daño”.

Pedido a los productores
Como primera medida se acordó emitir un comunicado claro hacia los productores asentados en zonas de vulnerabilidad para que comiencen a retirar su hacienda. “Hay que movilizar el ganado antes de que sea tarde y para evitar tener que malvenderlo”, acordaron.

También se acordó plantear ante la Nación estrategias de exportación a fin de acelerar la salida de los animales de los campos. De igual manera se comenzó a organizar alternativas para la instalación de puertos fluviales y corrales de emergencia, al tiempo que se estudiarán medidas de protección de los vientres de las vacas madres.

“Lo imprescindible es que aquellos productores pequeños que puedan hacerlo, ya comiencen a movilizar los animales”, resumió el intendente de Victoria, César Garcilazo. “Nos vamos conforme con el echo de que se haya planteado la situación, pero no se puede perder un minuto. Tenemos la palabra de la Provincia de que habrá un acompañamiento logístico para movilizar los animales”, agregó el presidente municipal.

También estuvieron representados los municipios de Ibicuy, Ceibas, Villa Paranacito, entre otros.

La cuenta del río Paraná abarca, en condiciones normales, 1.600.155 hectáreas. Por el avance de la siembra de la soja, esos campos bajos son los destinatarios de la hacienda entrerriana, al punto que se la definió como “la nueva zona de invernada argentina, que absorbe todo lo que antes ocupaba el noroeste de la provincia de Buenos Aires y el noreste de La Pampa”.

Según los datos surgidos por la vacunación de Fucofa, entre abril y marzo último, había en la zona de islas 821.677 cabezas de ganado a lo que hay que sumarles las que se añaden de Buenos Aires en la zona de Lechiguanas o de Rosario en Victoria, por caso.

En Diamante, según los datos citados, hay 92.967 cabezas de ganado en total, contando vacas, toros, novillos, vaquillonas. En Gualeguay, 116.068; Islas, 314.977; La Paz, 21.501 y Victoria 237.028.

Se concluyó que la tarea de evacuación no es sencilla, pero se barajaron decenas de alternativas que sig

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