Con pasturas subtropicales quieren cambiar la suerte de la ganadería regional

El eje central del Primer Congreso Nacional de Pasturas Subtropicales desarrollado entre el 20 y 21 de octubre en Melincué, es potenciar el uso de esta forrajera en los bajos salinos de la región, lograr un aprovechamiento total de las tierras y tratar de reimplantar el sistema de rotación en los campos.

27deOctubrede2009a las10:17

La ganadería en el centro del país se ha visto relegada en los últimos años, debido al amplio crecimiento de la superficie destinada a la agricultura, principalmente la siembra de soja, por lo cual quedó merced a su suerte en las zonas de escaso nivel nutritivo, como los bajos salinos donde ni las gramíneas más básicas logran subsistir.

Sin embargo, a partir de las pruebas que se vienen realizando en un campo de la zona de Chovet con pasturas subtropicales se ha logrado revertir esta situación, con un notable aumento de la materia seca producida y de la carga animal que se puede introducir por hectárea.

El Congreso Nacional de Pasturas Subtropicales para zonas templadas fue organizado por la Asociación de Productores de Carnes Santafesinas (Aprocarsa), el Ministerio de la Producción de Santa Fe y la señal televisiva Sembrando.

Durante la jornada inaugural, el ministro de la Producción, Juan José Bertero realizó una descripcción de la situación del sector ganadero en la actualidad, y detalló las líneas de trabajo que el gobierno de Hermes Binner viene desarrollando en tal sentido.

Sobre la experiencia que se está llevando adelante en Chovet, el Med. Vet. Guillermo José Delgado, de la Facultad de Veterinaria de Casilta y también impulsor de esta nueva cultura ganadera, indicó que "las experiencias con pasturas subtropicales en el sur de Santa Fe, empezaron hace un año, a través de los grupos de Carnes Santafesinas, porque en una de las charlas que ofrecimos de asesoramiento se habló de este tipo de pasturas".

La experiencia inicial fue en quince hectáreas donde se sembró Grama Rohdes y Panicum Coloratum: "La sorpresa fue que la producción de pasto en muy poco tiempo se comenzó a notar. Hay que tener en cuenta que la siembra se hizo en un campo de muy mala calidad, un típico bajo salino, donde la única forrajera existente era Pelo de Chancho, porque ni gramón había. Con esta experiencia pasamos de tener un lugar que producía 1000 kilos de materia seca por año, a producir en el primer año de implantación un promedio de 8 mil kilos por hectárea".

En la misma línea de análisis, Delgado precisó que "nuestra duda principal era que pasaba en invierno, porque estas pasturas son tropicales, y no son tan resistentes a los fríos y las heladas. Por suerte hemos visto que en este primer invierno, que tuvo muchísimas heladas, algunas tardías, las pasturas resistieron y también semilló y ahora está rebrotando. Pudimos ver que superaron bien el invierno y ahora están comenzando su etapa de rebrote, porque estas son pasturas que tienen su pico de producción en noviembre, diciembre, enero y febrero".

A pesar que la expectativa es poder extender esta técnica a otros campos bajos de la región, el técnico aclaró que "estamos en una etapa de investigación, de experimentación, esto recién empieza. No queremos decir que esto sea la panacéa y la solución, pero los primeros resultados son muy promisorios. Esto se tiene que probar en el tiempo, y la idea es que este trabajo continue por cuatro o cinco años para ver cómo se comporta esta pastura".

Volver a la rotación

El presidente de Aprocarsa, Luis Moreno, mostró su optimismo por el futuro de este sistema de pasturas subtropicales en la región, y destacó la necesidad de volver a trabajar con rotación entre agricultura y ganadería para mantener la fertilidad de las tierras de la pampa húmeda.

En este sentido, señaló que "nuestros objetivos están íntimamente relacionados con lograr la mayor cantidad de pastura p

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