Mucho más que dos

En la Estación Experimental Agropecuaria del Delta del Paraná de INTA se vienen desarrollando experiencias de Sistemas Silvopastoriles (SSP), con el principal propósito de obtener madera y carne vacuna, como una producción alternativa para esta región.

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26deDiciembrede2009a las08:35

Por su parte, los productores forestales demandan tecnología específica para la producción de madera de salicáceas de calidad superior para usos industriales diversos (debobinado, aserrío, triturado y pulpa para papel) y los productores ganaderos requieren carne de calidad, acorde a los requerimientos de bienestar animal que exigen los mercados nacionales e internacionales.

La superficie forestada con sauces y álamos en el Bajo Delta del Paraná es de unas 65.000 hectáreas y las indicadas con potencial silvopastoril abarcan alrededor de 48.000 has, con unas 26.000 cabezas de ganado vacuno.

El incremento de cabezas de ganado durante el último quinquenio, especialmente en la zona del núcleo forestal, determinó que desde la EEA del INTA se proponga una nueva silvicultura para la región, que considere aspectos de sostenibilidad social, económica y ambiental.

Dado el enfoque de desarrollo territorial con el que la EEA Delta aborda sus actividades para el desarrollo del SSP, se tornó imprescindible recurrir a la articulación interinstitucional, para lo cual se generaron numerosos acuerdos. Uno de ellos fue con la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, con el objetivo de obtener conocimientos sobre los recursos forrajeros nativos y espontáneos de la región. Otro es con las empresas líderes en materia foresto-ganaderas, con las que se redactó un manual de buenas prácticas, con el que certifica desde 2004 su Sistema Silvopastoril bajo la norma ambiental ISO 14.001, en las islas del bajo Delta del Paraná, que abarca los partidos de Campana y San Fernando.

Si bien el ingreso de los animales debajo de las forestaciones de sauces y álamos es una técnica que se practica en el Delta del Paraná desde hace ya varios años, para minimizar el volumen del pastizal natural y la ocurrencia de incendios forestales, el SSP como tal es una actividad muy reciente en la región y constituye una alternativa importante para grandes y pequeños productores. Es que este sistema posibilita la diversificación y eficiencia en la utilización de los recursos naturales disponibles, sin producir grandes transformaciones en los sistemas productivos.

Este SSP realiza la actividad de cría de ganado bovino, en campos endicados (protegidos contra inundaciones), con una carga animal que puede variar entre 0.4-0.5 unidades ganaderas por hectárea y niveles de producción de carne de 80-90 kilos por hectárea por año, otorgando un ingreso anual al productor forestal que debe esperar varios años para llegar al turno de corte.

Pueden citarse como ventajas competitivas de la región, la calidad de sus pastizales, la disponibilidad de agua, la proximidad a los centros de concentración, comercialización y consumo, que junto al conocimiento del origen de la hacienda y de la madera que se produce, confieren al producto final una calidad diferencial que puede certificarse.

Iván Dupertuis (INTA). Especial para Clarín Rural

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