Default griego preocupa más que el canje e inversores piden consejos a Boudou

El mercado exige hoy tasa superior al 13% para nueva deuda argentina. Economía insiste en que obtendrá mejor tasa. Boudou presentó en Londres la reestructuración.

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06deMayode2010a las07:47

El temor a un default en Grecia y los efectos que pueda tener en toda Europa volvieron ayer a dominar a los mercados financieros del mundo, en tiempos en que el ministro de Economía, Amado Boudou, y funcionarios de su cartera finalizan una gira por ese continente para promocionar el canje de deuda impaga por u$s 18.300 millones que comenzó el lunes. En ese contexto, la “receta” argentina para superar la crisis de  2001/2002  2001/2002  y las similitudes con lo que ocurre actualmente en el país heleno tuvieron un destacado protagonismo en las reuniones con inversores.

 

“Hubo preguntas sobre la crisis de 2001 en la Argentina, porque hay analistas que creen que la situación de Grecia es similar a la de nuestro país en aquel momento”, afirmó ayer Boudou desde Londres, en diálogo con la agencia Télam. El ministro mantuvo reuniones en la capital británica con bancos y fondos de inversión y partió por la tarde hacia Buenos Aires, mientras que el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, voló hacia los Estados Unidos para continuar con el road show. En tanto, otro equipo liderado por el subsecretario de Financiamiento, Adrián Cosentino, promocionó la operación en París.

 

Otro integrante del equipo económico corroboró las experiencia relatada por Boudou. En el Palacio de Hacienda admiten similitudes entre el estallido económico y social que vive por estos días Grecia con lo ocurrido en la Argentina hace nueve años. Hasta la presidenta Cristina Fernández y su esposo, el diputado Néstor Kirchner, trajeron la comparación. “Son imágenes demasiado parecidas a las de 2001 y las recetas son casi idénticas”, opinó Fernández.

 

Pero los funcionarios de Economía confían en que la capacidad de respuesta de las instituciones mundiales sea otra para no dejar que una caída de Grecia arrastre a España, Portugal, Italia, Irlanda y toda Europa. Eso, a pesar de los fuertes ajustes que el FMI y los países centrales europeos le exigen a Grecia, con bajas de salarios y subas de impuestos para recortar drásticamente un déficit que en 2009 llegó al 12,7% del PBI, que provocaron ayer manifestaciones sociales y tres muertes. Estas turbulencias, que provocaron bajas en todas las Bolsas del mundo, derrumbaron los bonos argentinos y llevaron al Riesgo País a los 712 puntos, no afectarán el canje, insistió Boudou. “La oferta de Argentina ya está sobre la mesa y no se va a cambiar. Y cuando empiezan a aparecer preguntas acerca de los cómo más de que los qué, está claro que va a haber un buen nivel de aceptación”, auguró el ministro, en referencia a los planteos efectuados por los inversores en los encuentros, que preguntaron sobre la instrumentación del canje. Para la consultora Delphos, la pérdida de valor de mercado de la oferta provocará una menor adhesión, aunque superior al piso del 60% que se puso el Gobierno.

 

La búsqueda del nuevo financiamiento a tasas de un dígito se torna cada vez más difícil. El mercado exigiría hoy a cambio de los Global 2017 que quiere emitir el Ejecutivo un retorno superior al 13%. El administrador de un fondo de inversión que participó del encuentro con Boudou en Londres dijo a Reuters que “en el mercado de hoy (...) el bono quizás tenga que ser pospuesto si ellos se apegan a esa meta”. El Palacio de Hacienda sabe que el contexto complica esta parte de la operación, pero continuará con la suscripción del bono hasta el 12 de mayo y luego decidirá si toma el dinero para marcar una tasa de referencia al sector privado y las provincias.

 


Por Esteban Rafaele.

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