La ganadería fue un buen negocio para los productores en 2011

Por el aumento de la rentabilidad volvieron a engordar ganado productores que se habían pasado a la agricultura. Perdieron los feedlots y los frigoríficos.

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26deDiciembrede2011a las07:47

Durante 2011 la ganadería volvió a repetir un buen año, con niveles de precios aceptables y una oferta que está recomponiendo su stock, según lo indica un informe elaborado por directivos del mercado ganadero de la Bolsa de Rosario, el Rosgan.
En cuanto a los precios con los que se arriba a diciembre, según los datos del Mercado de Liniers, los terneros valen 15% más que hace un año, los novillos se pagan 18% más y las vacas buenas incrementaron su precio 8%, y en varios momentos del año, los valores fueron sensiblemente mayores.

La sostenida demanda de terneros de invernada durante el primer semestre del año se tranquilizó hacia fin de año con, un proceso más calmado en los precios y ajustado a la dinámica del mercado. Aún así, el balance del año arroja como hecho positivo la consolidación de la presencia del invernador tradicional de Argentina, que volvió a repoblar parte de su campo, antes dedicado en un 100% a los cultivos, y así diversificó el riesgo de sus inversiones.

En paralelo, los valores sostenidos permitieron al criador seguir recibiendo buenos precios si se los analiza desde el punto de vista histórico, con un valor del animal gordo en pie que se fue manteniendo y recién en el segundo semestre comenzó a desinflarse. Ante la caída de los precios internacionales de los productos agrícolas, la ganadería, con sus precios actuales, seguirá siendo una buena motivación para el productor, que volverá a poner sus inversiones en distintas canastas.

Por el contrario, el sistema de engorde a corral (Feedlot), “otrora hacedor de una importante oferta destinada al mercado interno de consumo”, indica el informe, “padeció durante 2011 el impacto de la pérdida de las compensaciones”.

Otro perdedor del año fue la industria frigorífica, que durante mucho tiempo fue circunscripta a las posibilidades de la exportación y que ahora, a partir de la crisis Europea, también sufre sus coletazos por la caída del precio del cuero, principal componente del recupero del sector.

En paralelo, por los frenos a las ventas externas, los invernadores pararon el crecimiento del novillo pesado, que afectará el año que viene a la industria, que sobrevive con Cuotas Hilton “otorgadas siempre a último momento”.

La escasez de la oferta vacuna que comienza a revertirse lentamente y que elevó los precios al consumidor dejó también, otra consecuencia, que fue el incremento del consumo de otras carnes, como el pollo y el cerdo.

En la Argentina, la producción de pollo creció entre el 2004 al 2008 un 70%, en el año 2009 el consumo se estableció en 30 kilos per cápita anuales y para el 2011 se estima que rondará 40 kilos anuales. El consumo de cerdo, por su parte, creció en la última década: saltó a casi 10 kilos per cápita anuales y aún dista mucho de llegar a su techo.

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