Problemas de caja para la campaña que se viene

Los márgenes para la campaña que se inicia se encuentran ajustados producto del alza de los costos y las restricciones financieras.

Por
Problemas de caja para la campaña que se viene
09deAgostode2013a las09:18

 

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2014 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Ya se completó la siembra de trigo en la zona y el desarrollo del cultivo es bueno ya que dispone de una buena provisión de humedad. La superficie sembrada habría aumentado levemente, alrededor del 10% respecto de la última campaña. Este no es un buen dato. 

El Sudeste de Buenos Aires es una zona triguera por excelencia, y este cereal es central en la economía de la zona. La intervención en el mercado de exportación de trigo en los últimos años distorsionó el mercado al eliminar la competencia por trigo entre la exportación y la molinería. Sin esa competencia, y con todo el trigo a su disposición, la molinería ofrecía precios por debajo de la paridad de exportación (que ya soporta el descuento de las retenciones). Este menor precio, alentado por la intervención, generó año a año, además de bajas en los ingresos y quebrantos, una enorme incertidumbre en el productor, que derivó en una caída en el área sembrada.

Entre la falla en la cosecha del año pasado y una cosecha regular en soja, y alzas en costos directos e indirectos, la situación financiera es complicada. El productor no tiene caja. Los plazos de pago se alargan y se busca financiación para la siembra. Pero las tarjetas de crédito tienen un límite; los saldos a cosecha no se han podido cancelar en su totalidad y el crédito disponible para nuevas compras es más bajo.

El impacto más visible está en quienes siembran en campo arrendado. Se observan bajas en los valores de arriendo, alargamiento de los plazos de pago, con parte a cosecha, pagos a cuenta de un porcentaje, o bien todo a porcentaje. En campo arrendado hay muy poco trigo.

Los resultados proyectados en el cuadro adjunto para siembras por administración en campo propio muestran a la soja de 1ª con las proyecciones más bajas. El maíz ostenta la mejor proyección, pero los costos directos del maíz son 143 u$s/ha más altos que en soja, y en un contexto de restricción financiera esto juega a favor de la soja. El rinde de indiferencia para cubrir los costos totales es de 31 qq/ha en trigo, 24 qq/ha en soja de primera, 21 qq/ha en girasol, y 59 qq/ha en maíz.

En campo arrendado para un precio de arriendo estimado en 9 qq/ha de soja para granos gruesos, la soja y el girasol muestran quebranto para los rindes expuestos. El maíz muestra resultados positivos sólo para el rinde alto del rango. Los rindes de indiferencia para cubrir los costos totales son de 39 qq/ha en trigo, 30 qq/ha en soja, 27 qq/ha en girasol, y 72 qq/ha en maíz.

El panorama es complicado, con restricciones financieras y alzas en la mayoría de los rubros del costo. Con la baja en precios de los commodities y un tipo de cambio retrasado, las retenciones están de más, al igual que la intervención en la exportación, que distorsiona el mercado.

Temas en esta nota