La producción de granos aumentó el 260% entre 1989 y 2012

El economista francés Guy Sorman definió a la Argentina como uno de los principales países llamados a alimentar al mundo y aseguró que sus empresarios alcanzaron esos logros gracias al espíritu emprendedor que los caracteriza, más que a los recursos naturales que caracterizan al país.

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La producción de granos aumentó el 260% entre 1989 y 2012
05deSeptiembrede2013a las06:57

De esta forma, el economista francés, a través de un video, hablo a los productores argentinos que participan en el XX Congreso CREA, que desde ayer y hasta mañana se realizará en el estadio Orfeo de la ciudad de Córdoba.

"El espíritu emprendedor del productor argentino está forjado en el conocimiento científico y una sólida formación comercial. A partir de la combinación de ambos factores los empresarios agropecuarios argentinos pudieron incrementar la producción de granos un 260% entre 1989 y 2012 a pesar de contar, muchas veces, con condiciones locales adversas", sostuvo el investigador, y agregó que "otros países del mundo, a pesar de tener suelos fértiles y un clima similar al de la Argentina, no logran generar resultados económicos significativos".

Los empresarios agropecuarios argentinos fueron siempre los mejores en lo que respecta al seguimiento de las tendencias de mercado mundiales, al demostrar grandes habilidades tanto productivas como comerciales.

En ese sentido destacó el papel del Movimiento Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), que desempeñó un papel decisivo en ese proceso al promover la generación de conocimiento y el intercambio de información. Pero se preguntó, sin embargo, ¿hasta dónde puede un modelo productivo como el de la Argentina, a base de exportaciones de commodities agrícolas, ser considerado un modelo sostenible?, y consideró que es necesario abrirse a nuevos desafíos.

Para el economista, los desafíos pasan por enfrentar un mercado global, y el espíritu de emprender es todavía la clave del crecimiento, porque no apareció ningún modelo alternativo y ningún Gobierno optó por el proteccionismo o bien por aplicar una devaluación competitiva.

Además, puntualizó: "No podemos prever una crisis y probablemente no podemos tampoco prevenirla. Pero, ante esa situación, la política no debe reaccionar en forma exagerada porque eso puede hacer que la crisis sea más profunda y extensa".

Otra tendencia que destacó es que el costo de la energía descenderá porque nuevas fuentes de recursos naturales aparecerán, aunque la mayor parte será de energías no renovables, especialmente en lo que respecta a producción de gas no convencional que se encuentra en formaciones rocosas sedimentarias.

Este tipo de gas está llamado a ser la energía del futuro porque es un recurso presente en muchas regiones del mundo (en la Argentina el principal yacimiento de este recurso se encuentra en la formación petrolífera de Vaca Muerta).

Además, precisó que las patentes serán cada vez más difíciles de proteger por una mayor competencia y un crecimiento de la piratería. Las industrias químicas, farmacéuticas y de semillas se verán obligadas a trabajar con precios decrecientes, y los precios del transporte también caerán a medida que se implementen infraestructuras más eficientes en todo el orbe.

"Estas fuerzas reductoras de costos promoverán la aparición de nuevos participantes en el negocio a medida que los costos de entrada sean cada vez menores. Esa mayor competencia generará a su vez menores precios", resumió. Sin embargo, advirtió que la ventaja competitiva del sector agrícola argentino podría esfumarse si la biotecnología permite producir cualquier cultivo en cualquier región del mundo. Eso probablemente pueda ocurrir en el futuro.

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