China, un importador serial y de por vida

En los próximos nueve años, incrementará la compra de soja en 34 millones de toneladas. Representa una suba de 3,8 millones de toneladas por año, abastecidas por sólo cinco países.

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China, un importador serial y de por vida
18deOctubrede2013a las07:33

La producción de oleaginosas en China se proyecta a 2022 por encima de los 48 millones de toneladas, de acuerdo al último informe de la FAO. Equivale a un aumento de ocho por ciento con respecto a la campaña 2003.

Comparado con la década anterior se espera un crecimiento moderado, liderado por una ligera reducción de la superficie de siembra, con la excepción de la colza. El dato más importante se refiere a cómo se proyecta la producción de soja, y en este sentido el organismo proyecta un volumen de producción de 13,5 millones de toneladas para el 2022, un 14 por ciento por arriba de la cosecha obtenida en 2013. Si consideramos que actualmente China consume casi 79 millones de toneladas de soja por año, de los cuales 67,65 millones se procesan y convierten en harina y aceite de soja, es evidente la dependencia que el gigante asiático tiene de la soja importada.

Lo más importante es que confirma que China dependerá de por vida de la soja importada, para poder abastecer el crecimiento de su demanda interna. En este sentido las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda) para 2022 son mucho más preocupantes. Se estima que China importara para ese momento casi 103 millones de toneladas de soja, con respecto a los 69 millones de toneladas que importa actualmente. Estamos hablando de un aumento en la demanda de poroto de soja por parte de los chinos de 34 millones de toneladas de aquí a los próximos nueve años. En términos anuales se trata de un aumento de 3,8 millones de toneladas que deberán ser abastecidos tanto por Brasil, Argentina, Estados Unidos, Paraguay y Uruguay.

El Mercosur, con todos sus países miembros, volverán a ser el principal bloque exportador del mundo de soja, durante la próxima década. Confirmando que la participación de los Estados Unidos en comercio mundial durante la próxima década será cada vez menos relevante.

Si analizamos la coyuntura del mercado vemos que el precio de la soja en Chicago tiene una fuerte resistencia a la baja. En primer lugar hay que considerar que las existencias finales en Estados Unidos se proyectan en algo menos de seis millones de toneladas, un aumento de 2,4 millones de toneladas con respecto al año anterior. El principal factor de mercado en esta campaña será sin lugar a dudas Brasil, con una cosecha de soja 2013/14 que muchos ya consideran récord con 90 millones de toneladas. Nuevamente será el primer exportador mundial de poroto de soja, con 41 millones de toneladas, quitándole el cetro a los Estados Unidos por segundo año consecutivo. Para la Argentina se proyecta un nivel de superficie de siembra récord, por arriba de los 20,3 millones de hectáreas, lo mismo que la producción estimada en 54 millones de toneladas.

Sólo con estos dos países se produce un aumento en sus existencias finales de cinco millones de toneladas, el 50 por ciento del aumento de los stocks mundiales. Este factor, que podría llegar a considerarse bajista, se ve aplacado por la firme demanda de soja por parte de China. Las importaciones chinas se estiman para este año en 69 millones de toneladas. Ala hora de analizar los mercados, el factor más gravitante son sus necesidades mensuales: China necesita comprar todos los meses 5,75 millones de toneladas de soja. Los chinos no pueden estar dos semanas retirados del mercado, pues cuando ingresan nuevamente son un factor alcista a tener en cuenta. Además hay otro factor que no es menor: es muy difícil sostener un ritmo de oferta constante durante todo el año, proveniente de cinco países distintos. Por caso, el productor de Argentina en estos momentos tiene 15 millones de toneladas de soja sin vender, a la espera de las elecciones del día 27. La creencia, por parte de la mayoría de los productores, que habrá cambios en la economía, los induce a no vender hasta que el tiempo aclare.

Ayer en Rosario

Soja. Por el grano disponible, las fábricas locales ofrecieron 2.000 pesos la tonelada, 50 más que el miércoles. Por la oleaginosa de la nueva campaña, 290 dólares fue el valor propuesto. En Chicago, la cotización cerró en alza, ante la buena demanda de China sobre el poroto estadounidense.

Maíz. La exportación ofreció pagar 870 pesos por tonelada por el cereal con descarga inmediata, mientras que por el grano con descarga en el mes de noviembre, la oferta fue de 150 dólares por tonelada. 

Trigo. Su valor doméstico creció 10 dólares. La molinería ofreció 260 dólares por tonelada por el cereal con descarga en diciembre, mientras que la exportación ofreció 250 dólares por la entrega en el último mes del año.

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