Demandan tecnología argentina para mejorar actividad agrícola

La siembra directa es uno de los sistemas más exportados. El 60% de las silobolsas en el mundo son argentinas. Hoy están presentes en más de 50 naciones.

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Demandan tecnología argentina para mejorar actividad agrícola
21deNoviembrede2013a las13:43

Cada vez más la Argentina se va convirtiendo no sólo en un país productor de alimentos sino también en un importante actor a la hora de exportar tecnología de punta que permita a otros países mejorar su producción agrícola. Sudáfrica, Rusia, Moldavia, Croacia, Venezuela, son algunos los países que buscan asegurar su seguridad alimentaria.

El campo argentino posee un alto estándar tecnológico y mucha competitividad en todos los niveles. Siembra directa, acopio de granos y maquinarias, son todas herramientas integrales que permiten al agro ser uno de los mejores del mundo. Este sistema hizo que la Argentina año a año crezca en su producción, hoy cerca de superar las 100 millones de toneladas.

Es precisamente el know how lo que buscan otros países para aumentar su capacidad en el rendimiento de sus tierras. Es el caso de Sudáfrica, en donde hay cuatro campos experimentales desde 2011con cultivos de soja y maíz.

“Los datos del primer año de siembra fueron ratificados por los obtenidos en esta segunda cosecha, con mayores rendimientos, un mejor aprovechamiento de la superficie y una significativa reducción en el consumo de combustible”, dijo desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Cristiano Casini, a cargo del proyecto. Estos datos reflejan un alto impacto positivo de la tecnología argentina. A esto se le suma la maquinaria necesaria para su desarrollo, como son las sembradoras, cuya exportación aumentó un 215 por ciento.

Otro ejemplo es Rusia. Según los últimos cálculos, unos 40 millones de hectáreas en buenas condiciones agrícolas no son explotadas. A esto se le suma la falta de subvenciones del gobierno, la carencia de una sólida política crediticia a mediano y largo plazo, problemas de logística como el transporte o el acopio son, entre otros, los que obstaculizan el desarrollo del sector. Hasta allí llegaron 350 sembradoras mejorando paulatinamente la producción de suelos arcillosos pegajosos, y arenosos.

En Rumania, Polonia y Moldavia, desde hace más cinco años se utiliza la siembra directa con 12.000 hectáreas entre maíz, soja y, fundamentalmente, girasol. Se logró en todos los cultivos diferencias del 20 al 50 por ciento en el rendimiento. Según los expertos hoy se produce con una baja huella hídrica y carbono.

Todo esto permite también la exportación de silobolsas que hoy están en más de 50 países. En conclusión, el 60% de las bolsas del mundo son argentinas.

Líder

Para entender la magnitud del crecimiento de la adopción de la tecnología se lo debe comparar a nivel internacional. Y eso es en base a la cantidad de monitores de rendimiento que dispone un país y la representatividad del uso en el área cosechada, y la Argentina en cantidad de monitores de rendimiento ostenta el segundo puesto global después de los EE.UU., y al año 2012-2013 puede mapear el 60% del área cosechada.

En 1998 había 200 monitores de rendimiento con GPS; en el 2005, 1.500 monitores; en el 2010, 7.450 monitores, y en el 2012, 8.915 monitores; en el último año se aumentó un 6% la cantidad de monitores en funcionamiento en Argentina.

Sólo las máquinas robotizadas ingresarán al campo en el futuro

Durante el último encuentro de agricultura de precisión realizado en el INTA Manfredi, se destacaron las tendencias para los próximos diez años. Los especialistas señalaron que las máquinas autopropulsadas, tractores, pulverizadoras, cosechadoras de todo tipo serán casi robotizadas.

Muchas de ellas trabajarán solas por el campo sin operario, al igual que lo que hace hoy un operario de una fábrica donde sólo controla que las máquinas cumplan su función. En pocas palabras, habrá muchas máquinas automatizadas y pocas personas controlando.

La telefonía celular tendrá mucho más protagonismo que hoy, serán computadoras móviles de mucha capacidad y cuando técnicos y productores analicen un lote sacarán fotos y la enviarán instantáneamente a una plataforma web para que se produzca el diagnóstico en forma automática fundamentado por los conocimientos de muchos especialistas contenidos en un software inteligente.

El desarrollo de sensores, actuadores con softwares potentes y TIC será explosivo la maquinaria agrícola del futuro será un robot muy inteligente y extremadamente preciso y amigable con los usuarios.

Hoy en la industria un centro de mecanizado asistido por robot es superior a cualquier operario industrial y eso también será posible realizarlo en el campo argentino con máquinas agrícolas del 2020.

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