Un eslabón que faltaba en la región

"La ganadería del Norte tuvo importantes progresos en los últimos 20 años que impulsaron la terminación a corral en una región deficitaria en carne. En este marco, la ampliación de la capacidad de faena cayó por su propio peso" dijo Oscar Melo

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Un eslabón que faltaba en la región
07deDiciembrede2013a las07:21

"La ganadería del Norte tuvo importantes progresos en los últimos 20 años gracias a la difusión de las pasturas tropicales, la hacienda de calidad adaptada a los rigores del clima y los granos más baratos, que impulsaron la terminación a corral en una región deficitaria en carne. En este marco, la ampliación de la capacidad de faena cayó por su propio peso", dijo Oscar Melo, ex decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad Católica de Córdoba y especialista de la consultora MBG Ganadería.

El detonante fue la irrupción de las pasturas megatérmicas, que son gramíneas de carbono 4 capaces de producir en pleno verano, a diferencia de las de carbono 3, de zonas templadas, típicas de la pampa húmeda. "Estas forrajeras se adaptaron muy bien a los modelos silvopastoriles, lo que permitió hacer desmontes más racionales, sin necesidad de limpiar demasiado los lotes como se hacía en los años setenta. Esto abarató mucho los costos y, entre los 80 y los 90, se pudieron incorporar numerosas hectáreas a la actividad", explicó Catalina Boetto, que trabaja junto a Melo.

A su vez, las nuevas forrajeras dieron lugar al afianzamiento de las razas sintéticas que ya habían dado sus primeros pasos en la región.

"Como hubo pasturas que producían en pleno verano, hacían falta vacas que no tuvieran calor cuando las pasturas estaban produciendo. Entonces, la resistencia al calor y a la garrapata fue otra cuestión clave que cambió el paradigma del Norte", indicó Ana Gómez Demmel, también de la consultora.

Para el médico veterinario Diego Grané, asesor en genética de importantes cabañas, "los avances de las razas sintéticas, liderados por los Brangus y los Braford, ya han posibilitado a los ganaderos de punta maximizar la eficiencia en ambientes rigurosos, produciendo carnes de alta calidad como en la zona pampeana. Hoy, el desafío es que estas herramientas derramen beneficios entre los productores tradicionales".

Otro aspecto por resaltar fue el importante desarrollo agrícola del Norte, que generó una gran oferta de granos a menor valor relativo que en la región central, por la lejanía al puerto, lo que significó una ventaja competitiva para la ganadería.

Melo es un optimista, pero con base científica. Asegura sin titubeos que "el Norte puede duplicar la producción de carne, haciendo cría y recría sobre forrajeras tropicales y terminación a corral". Esta fórmula es aplicada con éxito en establecimientos de punta de la región.

Actualmente, poblaciones muy importantes como las de Mendoza, San Juan, Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Formosa, Catamarca, La Rioja y Chaco, compran carne en el centro-sur del país. "Si produjeran lo que consumen, la Argentina tendría un gran saldo exportable", concluyó.

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