CLIMA
Rosario
lunes 16
Estado clima
17° | 30°

Chaparrones

martes 17
Estado clima
15° | 33°

Nublado parcial

miércoles 18
Estado clima
17° | 34°

Nublado parcial

Granos

Sin retenciones se cuidan los precios

Por el mayor aporte de recursos que generaría al “fideicomiso aceitero” la mejor manera de garantizar “precios cuidados” en aceite de girasol es eliminar las retenciones.

Por Ezequiel Tambornini | Valor Soja

La producción argentina de girasol viene cayendo en los últimos años porque el cultivo –que se siembra fundamentalmente en los barrios pobres del campo– no es viable con un derecho de exportación del 30% (que se aplica sobre el valor FOB de las ventas externas de aceite y pellets de girasol).

Lo insólito es que, en las actuales circunstancias, la falta de incentivos para sembrar girasol –promovida por las altas retenciones– conspiran contra el programa de “precios cuidados” instrumentado por el gobierno nacional.

Eso porque el precio de los aceites comestibles –con el girasol a la cabeza– en el mercado interno está subsidiado por un fideicomiso privado con control estatal (en el marco de un esquema denominado de “autocompensación privada”).

El sistema, implementado a fines de 2010, determina que el 1,2% del monto de todas las exportaciones argentinas de poroto de soja y de pellets/harina de soja y de girasol pasan a integrar el “fideicomiso aceitero”, por medio del cual se financia el subsidio a los aceites comestibles destinados al consumo interno (en el caso de los pellets/harina, el 1,2% se aplica sobre el volumen de ambos productos medido en equivalente grano).

Por ese motivo –por ejemplo– el precio en góndola del envase de 1,50 litros del aceite de girasol Natura en grandes cadenas de supermercados argentinas es actualmente de 13,7 pesos mientras que en supermercados de Montevideo ese mismo producto tiene un valor equivalente a 41 pesos argentinos.

El razonamiento entonces es muy sencillo: si se brinda un precio razonable, se promueve una mayor área de siembra de girasol y es posible así incrementar las exportaciones de pellets de girasol, lo cual, además de generar divisas (bien escaso), contribuye a alimentar el “fideicomiso aceitero” que, en definitiva, permite a los consumidores locales comprar al menos algo barato entre muchísimas otras cosas carísimas.

Las principales zonas productivas y fábricas procesadoras de girasol están localizadas en la provincia de Buenos Aires. Si esa provincia tuviese un ministro de Asuntos Agrarios que entendiese algo del tema, seguramente la cuestión del girasol figuraría en el tope del ranking de su agenda.

El último informe mensual de Ministerio de Agricultura de la Nación (Minagri) proyecta una producción argentina de girasol 2013/14 de apenas 1,90 millones de toneladas, una cifra 38,7% inferior a la del ciclo anterior.

¡OPINÁ SOBRE ESTA NOTA!

Comentar en foro