Tamberos se vuelven a convocar en asamblea

La intención de los tamberos de seguir adelante con sus reclamos se había adormecido desde julio, cuando el Gobierno los recibió.

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Tamberos se vuelven a convocar en asamblea
28deAgostode2014a las08:22

La intención de los tamberos de seguir adelante con sus reclamos se había adormecido desde julio, cuando el Gobierno los recibió, aunque sin soluciones. De aquella asamblea en Sunchales en la que se presentó el Subsecretario de Lechería nada ha cambiado para bien.

El precio de la leche cruda trepó algunos centavos desde los tres pesos que habían sido impuestos en mayo por el Secretario de Comercio Interior, pero siguen quedando lejos de los costos y sobre todo del ritmo inflacionario.

De aquellas promesas de créditos e incluso de compensaciones confusas no se supo más nada. Sin embargo, el rumor de un virtual cierre de exportaciones ante envíos al exterior que estén por debajo de los cuatro mil dólares por tonelada. Augusto Costa volvió a alterar los ánimos y es así que LA OPINION pudo saber ayer que el miércoles 3 de septiembre a partir de las 19 horas se hará una nueva asamblea, esta vez en el salón de la Cooperativa Telefónica de Suardi.

Allí, una vez más como autoconvocados, pero con representación de entidades que actúan en la región al mismo tiempo, los tamberos se reunirán para analizar la situación actual lechera, incluyendo al mismo tiempo la posibilidad de generar grupos de comercialización conjuntos para mejorar las condiciones ante el mercado.

Si bien desde este Diario advertimos que hasta el momento no hay comunicaciones directas respecto a la limitación de ventas en el extranjero y por esto las industrias de la región siguen trabajando como hasta ahora, lo cual se entiende como a través de la gestión de permisos de exportación de todos los productos, tal como rige desde fines de 2013, hay una sensación de desconfianza que nunca se aleja del sector.

Ante esto, Confederaciones Rurales Argentinas advirtió que “esta medida servirá únicamente para herir de muerte a la lechería, destrozando la producción láctea”.

“Este nuevo desacierto se suma, entre otros, al cierre de las exportaciones de carne y al cepo a la comercialización de trigo, y reafirma la posición de la Secretaría de Comercio Interior que en marzo pasado amenazó con la quita de ROE (permisos de exportación) a las industrias lácteas que pagaran por encima de 3 pesos el litro de leche a los productores tamberos. Esta política marcadamente intervencionista ha dado a la fecha resultados nefastos para la economía nacional y para los consumidores que a consecuencia del constante crecimiento de la inflación ven encarecer día a día los productos básicos”.

La entidad admite que “mientras en Argentina seguimos produciendo lo mismo que en 1999 otros países productores de leche (como Uruguay, Brasil y Nueva Zelanda) sin intervención estatal crecieron por encima del 30% en la oferta de 2006 a la fecha. Es por eso que este tipo de medidas carecen de justificación alguna dado que el consumo interno se encuentra normalmente abastecido”.

Concluyen expresando que desde CRA “seguimos trabajando en la elaboración de propuestas que evitando esta dañina intervención nos permitan crecer de acuerdo al potencial productivo de la Argentina”.

Por su parte, Coninagro señaló que “creer que el aumento de los precios de los lácteos se frenarán con el cierre de las exportaciones es no entender cómo funcionan los mercados de productos agropecuarios. Tal como lo dijéramos con la carne, hoy lo manifestamos con la leche. La estabilidad de precios se genera dándole al productor reglas claras, e incentivos a una mayor producción y permitiéndoles, que se les pague un precio adecuado, que esté acorde a sus costos de producción”.

“Hoy el tambero recibe, en promedio, $ 3,08 por litro cuando su costo de producción está muy por arriba de dicho valor”, mientras que en las góndolas el litro no baja de los 11 pesos.

“Aunque no lo admita, al Gobierno le preocupa la inflación, pero toma medidas desacertadas. Con esto, lo único que provoca es que se cierren cada día más tambos y que el precio de los productos lácteos aumente día a día en la góndola. De esta forma se perjudica al productor como al consumidor. Sin dudas, de esta forma no se defiende a la mesa de los argentinos, ni a la producción nacional”, señalaron desde la entidad presidida por Carlos Garetto.

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