Hidatidosis: nuevas herramientas para su control

La incorporación de la vacuna recombinante EG95, como herramienta de control en los hospederos intermediarios.

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En el futuro será erradicable.

En el futuro será erradicable.

02deNoviembrede2015a las08:36

La hidatidosis es una zoonosis controlable y en el futuro será erradicable. El ciclo del parásito se conoce desde el año 1853 y fue en el transcurso del año 1864 que se inician campañas de educación sanitaria y control de faena con el fin de poder prevenir esta enfermedad. En el año 1890, se iniciaron las desparasitaciones caninas programadas con un tenífugo y a partir del año 1975 se incorporó el tenicida praziquantel.

En Argentina, en 1908, un decreto presidencial planteó medidas de prevención y control. En la década del 70 se inician los Programas de control de Hidatidosis en Neuquén y Tierra del Fuego y, a partir del 80, en Chubut y Río Negro.

En Perú, en 1974, se inició el control de hidatidosis, mediante un programa piloto en el área geográfica de la SAIS “Tupac Amarú”, con desparasitación diagnóstica canina, inspección sanitaria de vísceras en los mataderos y encuestas serológicas y radiográficas en el hombre.

A pesar de los esfuerzos de los distintos organismos involucrados, luego de cuarenta años, la hidatidosis sigue siendo en Argentina y Perú, un serio problema socioeconómico, que afecta la salud de los pequeños productores rurales, coincidentemente la población campesina más pobre y necesitada.

Es considerada por OPS/OMS, como una de las zoonosis desatendidas en las poblaciones postergadas. En Argentina y en Perú, los ministerios de Salud reportan altas tasas de hidatidosis quística, lo que la ha transformado en la zoonosis con mayor cantidad de casos.

En Argentina se establecieron 10 áreas endémica, distribuidas en todo su territorio, principalmente donde los pequeños productores crían ovinos, caprinos y llamas.

Con la educación sanitaria de la población expuesta, el control de faena y la desparasitación periódica canina, teniendo al perro como actor principal, se logró erradicar la hidatidosis en ámbitos insulares, como Islandia, Groenlandia, Tasmania y Nueva Zelanda, pero en áreas continentales de Sudamérica no pudimos repetir estos logros.

Lamentablemente se siguen enfermando ovinos, caprinos, llamas y otros rumiantes, afectando la economía ganadera y manteniendo la oferta de quistes hidatídicos para perpetuar, el ciclo de la hidatidosis, así se siguen enfermando niños, en Argentina, y en otras regiones del mundo. Niños y ganado nacidos luego de implementar medidas de control, que implica tener el conocimiento epidemiológico de la enfermedad y fundamentalmente luego de disponer de herramientas de control como el antiparasitario praziquantel (1975) y la vacuna EG95 (2011).

La EG95 en rumiantes menores

El Laboratorio de Parasitología Molecular de la Universidad de Melbourne, en Australia, el Centro de Investigación Animal de Nueva Zelanda, el departamento de Zoonosis y el Departamento de Investigación en Salud del Ministerio de Salud de Chubut, el Centro Regional de Investigación y Desarrollo Científico Tecnológico (CRIDECIT) de la UNPSJB, han desarrollado y evaluado la vacuna denominada EG95 para proteger de hidatidosis a los rumiantes menores (ovinos y caprinos) y también a otros hospedadores intermediarios como los bovinos, porcinos y camélidos sudamericanos. Los técnicos e investigadores de Australia, Nueva Zelandia y Argentina han logrado una herramienta nueva, una estrategia nueva y un concepto nuevo, en el control de hidatidosis.

Se realizaron ensayos en estudios experimentales multicéntricos, controlados y aleatorios en Australia, Nueva Zelandia, China y Argentina. Los resultados de potencia de la vacuna recombinante en ensayos a campo realizados fueron similares y concluyentes, con protección logradas en los animales vacunados respecto a los controles, entre 83% y 99%, para los ensayos con dos dosis de vacuna EG95.

Ensayos realizados en China y en Argentina con animales que recibieron dos dosis de vacunas, con 1 mes de intervalo, y luego desafiados a los 6 y 12 meses posteriores, se logró una protección entre el 82 y 97%. En ensayos realizados en Argentina con una sola dosis y el desafío realizado a los 5 y 12 meses, se logró un 82 y 85 % de protección. En un ensayo realizado en Argentina con 3 dosis se logró una protección del 100%. La tercera dosis logra un nivel más alto de anticuerpos y una mayor protección. Esta inmunidad podría mantenerse por un período prolongado.

En 1995 se iniciaron los ensayos con la vacuna experimental EG95 en Chubut. En el año 1997 ya se tenían resultados alentadores, que se confirmaron al finalizar las distintas experiencias, a fines del año 1999.

 Recién en 2008 un laboratorio de Argentina se interesa en la vacuna y firma un acuerdo con el Ag Reserach de Nueva Zelandia y la Universidad de Melbourne, iniciando posteriormente los trámites ante el SENASA Argentina para producir y comercializar la vacuna en toda América y Europa.

Control con la EG95

La incorporación de acciones en la línea ovina y caprina, que prevengan la infección y disminuyan la oferta de quistes hidatídicos, abre nuevas perspectivas a los programas de control, al posibilitar atacar al ciclo de la enfermedad hidatídica en un nuevo frente, lo que va a permitir lograr un control sostenido de la enfermedad.

De las medidas existentes para prevenir enfermedades infecciosas, la vacunación es sin duda la más útil.

La vacuna contra hidatidosis en rumiantes menores permitirá a los programas de hidatidosis disminuir el tiempo en controlar la enfermedad en su territorio, al poder atacar el ciclo de la enfermedad en un nuevo frente, esto a su vez permitirá reducir la oferta de quistes hidatídicos disponibles para los hospederos definitivos y por ende disminuir la biomasa parasitaria disponible para los hospederos intermediarios, ayudando así a reducir el riesgo de enfermar de las personas. Los establecimientos agropecuarios y pequeñas áreas geográficas bien delimitadas, contarán con una nueva alternativa, que sumadas a las hoy disponibles, como la desparasitación periódica de sus perros, la educación sanitaria de su personal y el control de su faena, para erradicar la hidatidosis de su establecimiento.

La vacuna EG95 en programas de control

En el año 2008 el Centro de Virología Animal (Cevan) de Argentina, inicia la transferencia de la tecnología desde la Universidad de Melbourne de Australia y del Ag Researcha de nueva Zelandia, con el objetivo de desarrollar la vacuna recombinante EG95 en Argentina, asegurando así su efectividad y su bioequivalencia con la vacuna experimental EG95.

En febrero de 2011 se aprobó la producción comercial en Argentina de la vacuna recombinante EG95 y en septiembre de 2011 el laboratorio de productos bilógicos Tecnovax, junto a los ministros de Ciencia, Industria, y Agricultura y Ganadería, anuncia la puesta en el mercado de la vacuna recombinante denominada Providean Hidatil EG95, la primera vacuna efectiva contra un parásito.

En marzo de 2015 finalizó un ensayo realizado en el establecimiento la “La Isla”, en el departamento Biedma, de Chubut, donde monitoreamos la inmunidad conferida por la vacuna EG95 con adyuvante oleosa producida en Argentina y la vacuna experimental EG95 producida en Australia.

En mayo de 2009 fueron vacunados 50 corderos, se le realizó seguimiento serológico periódico, se realizó el desafío con huevos de E. granulosus en abril de 2013 y luego de 2100 día de iniciado el ensayo, la necropsia para evaluar el números de quistes hidatídicos encontrados.

La vacuna Argentina estimuló un 95% de protección y la vacuna Australiana un 94%.

En abril de 2015, se evaluó, mediante el estudio de los perros con la prueba diagnóstica de la arecolina, un ensayo de control de hidatidosis utilizando vacuna EG95 provista por la Universidad de Melbourne, Australia, realizado en la colonia aborigen “El Chalia”, ubicada en el departamento Senguer, de Chubut. En “El Chalia”, viven 20 familias de origen mayoritariamente tehuelche y en conjunto tienen 100 perros, 1.500 caprinos y 10.000 ovinos.

El programa de control de hidatidosis realizó tareas de desparasitación canina y educación sanitaria, en forma ininterrumpida desde el año 1984.

En diciembre de 2007 se inicia el programa de vacunación que finaliza en el verano del 2013.

Al inicio del programa de control en 1984, el 55% de los perros tenía el parásito que produce hidatidosis y había perros parasitados en el 73% de las viviendas.

Al inicio del programa de vacunación en diciembre de 2007, el 25% de los perros tenía E. granulosus y había perros parasitados en el 72% de la viviendas.

En la última evaluación realizada dos años después de finalizado el programa de vacunación se encontraron dos perros (2%) con Echinococcus granulosus, que pertenecía a dos (11%) viviendas.

Nuevo programa de control de Argentina

El Plan Nacional de Control de la Hidatidosis en la República Argentina, deberá manejar el concepto de que “hay una sola salud, que involucra al ser humano, a los animales y al ambiente”, involucrar a todas las instituciones, con un enfoque integrado, multisectorial, transdisciplinario y una planificación holísitca.

Deberá integrar el “Plan Nacional de Control de Hidatidosis” del Programa Nacional de Control de Enfermedades Zoonóticas del Ministerio de Salud, el “Plan Nacional de control de la Hidatidosis” del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), organismo del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca y el “Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Perros y Gatos” de la Presidencia.

El plan Nacional de Control de Hidatidosis en Argentina, deberá contemplar el uso de la totalidad de las herramientas disponibles, abarcando la totalidad de las áreas endémicas de Hidatidosis, ya establecidas por los organismos oficiales e investigadores. Cubrirá el área de riesgo a hidatidosis, que ocupa el 30% de la Argentina, es habitada por 5.000.000 de personas, de los cuales 500.000 corresponden a menores de 5 años.

Trabajará en funciones de los focos productivos de Hidatidosis de Argentina, priorizando los establecimientos agropecuarios (EAP) de los pequeños productores de ovinos, caprinos y camélidos.

En la etapa inicial se planifica trabajar en 10 focos endémicos, que involucran 18 provincias, 12.000 EAP y 3.400.000 de rumiantes menores. Se sugiere iniciar el programa en áreas geográficamente definida, denominadas áreas prioritarias, por existir perros con echinococcosis, ovejas y cabras con hidatidosis y fundamentalmente niños con hidatidosis

Se sugiere priorizar las medidas de control, como la desparasitación periódica de los hospederos definitivos, la vacunación de los hospederos intermediarios, el control de faena y las de prevención como el control de la huerta.

Si el nuevo programa es llevado adelante con el trabajo de todas las instituciones involucradas, cuenta con el presupuesto necesario y es sostenido en el tiempo, por al menos diez años; si contempla el uso de la totalidad de las herramientas disponibles para la vigilancia, el diagnóstico, la prevención y el control; si a la desparasitación de los perros, al control de faena, a la educación sanitaria, al control de la huerta, le sumamos la nueva herramienta de control que la ciencia y la industria nos pone a disposición y vacunamos ovejas, cabras, vacas y llamas; podemos comenzar a soñar y planificar una Argentina sin niños con hidatidosis.

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