Beneficios de fertilizar el maíz con los residuos del feedlot

Lo demostraron los técnicos del INTA Justiniano Posse, Córdoba. Sirve como biofertilizante para los suelos y trae un plus en el rendimiento del cultivo.

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En un ensayo el maíz rindió 1.206 kilos más por hectárea.

En un ensayo el maíz rindió 1.206 kilos más por hectárea.

21deJuniode2016a las08:45

La intensificación de la ganadería en sistemas confinados de engorde bovino, conocidos como feedlot, deriva en el aumento y la concentración de los efluentes. Por esto, técnicos del INTA Justiniano Posse, Córdoba, trabajan en el aprovechamiento de los residuos y su uso como biofertilizante para mejorar la calidad del suelo y el rinde los cultivos: aplicado en maíz determinó que rinda hasta 1.200 kilos más por hectárea.

Lisandro Errasquin, especialista de esa unidad del INTA, aseguró que la intensificación y concentración de la producción genera como consecuencia el problema de la acumulación de efluentes líquidos y sólidos.

“Buscamos aprovecharlos como insumo productivo, porque pueden representar un excelente oportunidad para usarlos como enmiendas orgánicas”, señaló.

Los residuos del feedlot aportan altos contenidos de materia orgánica, fósforo y nitrógeno; su distribución en el lote, contribuye a la disponibilidad de estos nutrientes, claves en los sistemas de producción agrícola extensivos, y a la mejora de las propiedades físicas del suelo.

Para Alejandro Saavedra, especialista del INTA Justiniano Posse, el destino final más económico para reponer nutrientes es su aplicación al suelo. “De esa forma, el productor reduciría notablemente el costo de las aplicaciones de fertilizantes minerales”, aseguró Saavedra para quien: “En los residuos tenemos una oportunidad para agregar valor en origen y contribuir a la sustentabilidad del sistema”.

Trabajo en un establecimiento

Para ejemplificar estos beneficios, se realizó un trabajo en un establecimiento de la localidad santafesina de Cafferata donde se evaluó la aplicación de efluentes sobre maíz, previo a la siembra.

Con el objetivo puesto en el análisis y la comparación de distintos tratamientos, el ensayo evaluó la respuesta del cultivo de maíz a la aplicación de efluentes sumado a la fertilización nitrogenada.

El ensayo incluyó tratamientos en los que se probaron dosis de 7.500, 15.000 y 35.000 kilos por hectárea de residuos.

Según los técnicos del INTA, el cultivo rindió hasta 1.206 kilos por hectárea más, en comparación con la parcela testigo sin efluentes.

Durante agosto se efectuó una labor de descompactación, a una profundidad de 25 centímetros. “Probablemente, esta tarea favoreció la incorporación del efluente e incrementó la disponibilidad de los nutrientes para el cultivo durante la campaña analizada”, manifestó Errasquin.

“Estos resultados muestran el efecto positivo del efluente sobre los rendimientos del maíz”, dijo Errasquin quien explicó que “las parcelas que recibieron las dosis más bajas de efluentes, 7.500 kilos por hectáreas, fueron más eficientes, se destacaron”.

El establecimiento cuenta con un sistema intensivo de engorde bovino con una capacidad de encierre de 6.000 cabezas. Además, una parte de la superficie se destina a la producción de maíz y soja. “Este feedlot, que alcanza una alta eficiencia biológica, se complementa muy bien con estos planteos agrícolas de los que se obtienen los granos, que son el principal componente de la dieta en estos sistemas”, expresó Saavedra.

Por esto, “planteamos su aplicación en lotes de producción de granos o pasturas”, dijo Errasquin.

Y agregó: “los residuos de estos sistemas representan una oportunidad debido a que pueden utilizarse como biofertilizantes de calidad para el suelo”.

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