La industria láctea se resiente

Las empresas están recibiendo aproximadamente un 20 por ciento menos de leche. Se siguen cerrando tambos y hay muchos aislados por el agua.

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Vacas inundadas.

Vacas inundadas.

16deEnerode2017a las17:12

El panorama productivo complicado que atraviesan los tambos del nordeste cordobés, al límite con Santa Fe, como consecuencia de las inundaciones, ya está provocando una caída de la producción de lácteos de las industrias instaladas en esa zona.

Allí se encuentra la cuenca lechera más grande de Sudamérica y, según un relevamiento realizado por la Agencia de Extensión Regional (AER) Brinkmann del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), las empresas están recibiendo aproximadamente un 20 por ciento menos de leche que lo que usualmente les ingresa en esta época del año.

Esta reducción está en línea con la estimación realizada por la directora de Producción del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Liliana Allasia, que calculó una caída de la producción tambera del 20 por ciento en el este provincial, lo que significa casi 300 mil litros diarios que no se terminan volcando al mercado.

Marcela Leiva, la investigadora que elaboró el informe, señaló que hizo consultas en tres compañías de la zona: en Ramolac, ubicada en Ramona, Santa Fe, el promedio de caída en la provisión de materia prima está entre 20 y 22 por ciento; en Sancor, que tiene una planta de suero de quesos en Porteña, en 20 por ciento; en Manfrey, oriunda de Freyre, en 16 por ciento.

Aunque no hay datos oficiales, esta reducción sería superior a la de todo el país, que rondaría el 12 por ciento, subrayó Leiva.

Cerrados y aislados

La técnica del Inta Brinkmann añadió que tanto desde Ramolac como de Manfrey reconocieron que tres tambos tuvieron que cerrar, producto de las inclemencias climáticas. A eso se agregan los casos de establecimientos que han quedado aislados por el agua y a donde las industrias no pueden ir a retirar la leche.

“Las empresas ya estaban yendo cada dos o cuatro ordeñes a los campos, pero ahora los camiones ya no pueden ingresar porque los caminos están intransitables, mientras que los productores tampoco tienen cómo sacar la leche del campo y no se sabe qué van a hacer; si la van a tener que tirar, por ejemplo”, se lamentó.

La situación se complica, además, porque las firmas esperan que el porcentaje de caída de la producción siga aumentando, en la medida en que el agua no se va y que hay nuevos pronósticos de lluvias. “Me dijeron que lo más probable es que la situación se agrave y las pérdidas se vayan incrementando. Y aún faltan las lluvias de otoño”, resumió Leiva.

 

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