Se aprobó el Tratado de Libre Comercio entre la UE y Canadá

Canadá tendrá en cinco años un cupo de casi 150.000 toneladas de carne libre de aranceles en la Unión Europea.

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Cupo integrado por carne bovina, porcina y de bisonte.

Cupo integrado por carne bovina, porcina y de bisonte.

16deFebrerode2017a las06:50

El Parlamento Europeo aprobó ayer el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la UE y Canadá (CETA por sus siglas en inglés) que permitirá –en caso de efectivizarse– incrementar el comercio entre ambas regiones al eliminar barreras arancelarias.

“Hoy enviamos juntos un claro mensaje: construyendo puentes, en lugar de muros, podemos afrontar juntos los retos de nuestras sociedades”, señaló Cecilia Malmström, comisaria de Comercio de la UE, por medio de un comunicado.

El TLC, firmado el 30 de octubre del año pasado, ahora deberá ser ratificado por el Parlamento canadiense y los poderes legislativos de las naciones integrantes de la UE para entrar en vigencia.

Las autoridades de la UE destacaron que el TLC permitirá ahorrar unos 500 millones de euros que abonan anualmente las empresas que exportan productos a Canadá, además de habilitar la participación de compañías europeas en contratos públicos a nivel federal, provincial y municipal.

“El acuerdo beneficiará enormemente a las pequeñas empresas que no pueden asumir el coste de los trámites burocráticos. Estas empresas ahorrarán tiempo y dinero, por ejemplo evitando requisitos que duplican los ensayos, largos procedimientos aduaneros y elevados gastos jurídicos”, señaló el comunicado oficial de la Unión Europea.

Los agroproductos canadienses que pasarán a tener arancel cero en la UE cuando comience a regir el TLC son blueberries, manzanas, papas fritas congeladas, miel de maple, alimentos para mascotas (que actualmente tiene un arancel de 948 €/tonelada), aceites vegetales, legumbres procesadas, harina de trigo, panificados, cereales para desayuno y lácteos, entre otros.

Algunos productos sensibles para los europeos tendrán una reducción tarifaria escalonada en un plazo de siete años. Se trata fundamentalmente del trigo, cebada, centeno, avena y almidón.

El cupo Hilton canadiense de 15.950 toneladas anuales, que actualmente tributa un arancel del 20%, pasará a estar libre de impuestos, mientras que el TLC establece la creación de cuotas de 35.000 y 15.000 toneladas anuales de carne bovina fresca y congelada –respectivamente– libre de aranceles que se implementarán de manera progresiva en un plazo de cinco años.

También está programada una cuota de 80.549 toneladas anuales de carne porcina fresca libre de aranceles que, al igual que en el caso bovino, se instrumentará de manera escalonada en un período de cinco años. Y una cuota de 3000 toneladas anuales de carne de bisonte que entrará en vigencia de manera inmediata (porque los europeos, claro, no producen bisontes).

Uno de los aspectos más delicados de la negociación es el relativo a los quesos, dado que en ese segmento la Unión Europea es mucho más competitiva que Canadá.

El texto del TLC establece que Canadá habilitará un cupo libre de aranceles para quesos europeos por 17.700 toneladas. La entidad Dairy Farmers of Canada viene rechazando hace meses esa medida porque asegura que generará la destrucción del 2% de la producción nacional de leche con una pérdida estimada en 166 millones de dólares canadienses (unos 88 M/u$s).

La respuesta del gobierno canadiense frente a ese conflicto fue habilitar un programa de ayuda de 250 millones de dólares canadienses para mejorar la competitividad de los tambos locales (focalizándose en la automatización de procesos y robotización) y otros 100 millones para que el sector industrial pudiese reconvertir líneas de producción.

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