La industria molinera pide una "intervención inteligente"

El desafío es darle salida a una creciente producción de trigo en nuestro país, que podría terminar presionando a la baja los precios del mercado interno.

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Evolución del consumo y capacidad de producción de harina en Argentina 2000 – 2016. Fuente: FAIM

Evolución del consumo y capacidad de producción de harina en Argentina 2000 – 2016. Fuente: FAIM

25deAbrilde2017a las09:45

"Los 20 millones de toneladas de trigo los tenemos a la vuelta de la esquina, debemos trabajar para darle evacuación a esta cosecha récord", manifestó Diego Cifarelli, actual presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), que durante los últimos días suena para ocupar el cargo de Ministro de la Producción de la Provincia de Buenos Aires.

Durante una presentación realizada en el Lanzamiento de la Campaña Fina 2017/18 en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Cifarelli destacó la necesidad de ir a buscar los mercados que alguna vez tuvimos y desarrollar nuevas plazas: "Esto se logra con una gran inversión propia en tu eslabón, pero también con un acompañamiento definitivo y decisivo del estado nacional". Al mismo tiempo, el titular de FAIM que tiene que ser un estado que acompañe, no que ayude o regale: "Es totalmente distinto".

"La molinería con la capacidad de producción que tiene hoy en día puede abastecer a dos argentinas y media", Cifarelli.

De acuerdo a los datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, durante la campaña 2017/18 nuestro país estaría en condiciones de alcanzar una producción récord de 17,3 millones de toneladas, con una superficie proyectada en 5,5 millones de hectáreas y un contexto favorable para la aplicación de tecnología gracias a una nueva mejora en la relación I/P.

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Ahora, la importancia de darle salida a esta mayor producción radica en que no se sobreoferte el mercado interno derivando en una caída de precios y que "el productor de nuevo se desanime".

En este sentido, desde la molinería hablan de una "intervención inteligente". Esto se vincula a realizar un análisis de los mercados, con decisiones estratégicas del ejecutivo que permitan mejorar la competitividad de todo el sector agroindustrial: "Analizar el mercado, ver que es lo que me dan y que no me dan es a lo que me refiero cuando digo una 'intervención inteligente'".

Cifarelli comentó además que el reintegro del 3% que hoy en día se aplica sobre las exportaciones de harina de trigo no llega a cubrir la diferencia de costo logístico que tenemos con otros países. "No estamos hablando de un mayor reintegro para un mayor beneficio. Estamos hablando de un mayor reintegro para cubrir déficit logísticos que tiene estructuralmente el país".

Al momento de exportar, el déficit de infraestructura se paga con plata: "Cuando analizas que tu principal competidor (Turquía) exporta con un costo de fobbing de US$ 41 y vos exportas con US$ 94, o sos muy malo produciendo, cosa que no sucede, o tus costos de competitividad son altos". "En eso es en lo que tenemos que trabajar", concluyó Cifarelli.

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Exportaciones de harina

En la presentación de la Federación Argentina de la Industria Molinera se destacó la recuperación que registró la exportación de harina de trigo, que al alcanzar un volumen de 625.086 toneladas registró un incremento del 26% contra las 497.911 toneladas que fueron exportadas durante 2015.

Brasil y Bolivia siguen siendo los principales destinos de la harina de trigo argentina, con un 54% y un 40% de participación respectivamente.

Ahora, durante enero y febrero hubo una recuperación de los envíos al exterior gracias al regreso de los reintegros a la exportación. Durante los dos primeros meses del año nuestro país exportó un 38,8% más de harina, mientras que el valor de la mercadería exportada logró una mejora del % 29,5.

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