En momentos de incertidumbre, la elaboración de forraje conservado se presenta como una buena alternativa

Especialista del INTA señalaron la oportunidad de realizar un corte de la pastura para pasar el invierno. Recomendaciones y pautas de manejo.

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En momentos de incertidumbre, la elaboración de forraje conservado se presenta como una buena alternativa
23deAbrilde2020a las07:38

Se viven momentos de incertidumbre debido a la pandemia del coronavirus y otros factores. Por este motivo, desde el INTA destacan que el forraje conservado es una buena alternativa.

La henificación es una alternativa viable y con ventajas, señalaron desde el instituto. “Es un momento oportuno para aprovechar el rebrote de otoño y tratar de hacerlo en su óptimo nivel de nutrientes y cantidad de materia seca”, especialista del INTA Colonia Benítez  Marcelo Pamies

En este sentido, se destacó que las lluvias de febrero y marzo no fueron sufiecientes apra acumuluar buena cantidad de forraje. De esta manera, señalaron que la henificación es una buena opción para ingresar al invierno con buena disponibilidad.

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“Nos encontramos en el momento oportuno para la elaboración de heno, lo cual nos dará una ventaja doble, diferir el heno elaborado y el potrero al pie”, destacó Pamies. Además, recalcó el beneficio de dejar reposar la pastura hasta el invierno.  

Por su parte, el técnico sostuvo que a henificación tiene como premisa realizar un corte oportuno de la pastura en su óptimo nivel de nutrientes y cantidad de materia seca. Esta situación se da entre la prefloración y la floración tardía pensando en gramíneas megatérmicas.

“La calidad del forraje conservado nunca será superior al material que le dio origen”, indicó el técnico. Pero se debe para lograr la mayor calidad posible y hay que considerar la composición de la pastura, densidad de plantas, estado fenológico, presencia de malezas y sanidad de la misma.

“La obtención de un heno de calidad requiere de una rápida evaporación del agua, humedad siempre por debajo del 20 % y cuidado de las hojas porque en ellas se encuentra entre el 60 y el 70 % de los nutrientes, siendo fácil de perderse durante el proceso de elaboración”, agregó Pamies.

Para el corte de pasturas megatérmicas, se aconsejó usar máquinas más eficientes como las segadoras a discos con acondicionador que ofrecen corte neto, mínimo repicado y deshilachado.

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Para minimizar el repicado, se aconsejó que las cuchillas estén bien afiladas y mantener constante las revoluciones en la toma de fuerza y una velocidad de avance pareja. También se señaló la importancia de regular los chapones  que permitirán un óptimo corte. 

En cuanto al rastrillado, Pamies señaló que se debe iniciar cuando el forraje se estabiliza en el 40 % de humedad, velocidad de trabajo 7 km/h y altura de trabajo que no quede forraje sin mover evitando pérdidas, pero nunca tocar el suelo.

“Contamos con toda la tecnología para poder lograr un heno de calidad. En todo caso, si no es almacenado adecuadamente, se desperdicia y estas pérdidas pueden fluctuar del 2 al 50 % en el almacenamiento”, aseguró el especialista.

Es importante ubicar los rollos pegados por sus caras planas formando hileras en dirección Norte-Sur y distanciar las hileras como mínimo 1 metro. Además, se deben aislar del piso usando postes, gomas y cubrirlos con alguna lona o plástico hasta la mitad del diámetro del rollo.

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