Mercado "divorciado" para el trigo, "patético" para el maíz y "optimista" para la soja

"Estamos ante una crisis de oferta y es mucho peor que una crisis de demanda", destaca Enrique Erize sobre el contexto actual.

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Mercado "divorciado" para el trigo, "patético" para el maíz y "optimista" para la soja
23deAbrilde2020a las09:40

"Es un drama mundial, una crisis sin precedentes que desde el punto de vista económico vino para quedarse", describe Enrique Erize, analista de Nóvitas, al referirse al impacto del coronavirus.

En un ciclo de charlas que inició fyo, el especialista brindó su punto de vista sobre la actualidad del mercado de granos y la incidencia que tendrá la pandemia.

Soja

"Soy optimista en el mediano plazo para la soja", destaca Erize. Esto tiene que ver con la demanda de China que comenzó a reaparecer luego de que en el gigante asiático comenzaron a controlar el brote de COVID-19.

El analista aclara que en el corto plazo la oleaginosa puede estar presionada por el deplome del petróleo, el ingreso de la cosecha de Brasil y la búsqueda de resguardo de los fondos, pero que luego los precios tendrán que responder a una mayor demanda.

"El año pasado China se la bancó pero ahora está volviendo a comprar", explica sobre las implicancias de la guerra comercial entre Estados Unidos y la potencia asiática.

Ver también: ¿Qué revelan las relaciones de precio entre el petróleo, la soja y el maíz?

En Brasil lo que sucede ahora es que a una gran cosecha se sumaron precios récord por la devaluación del real y cifras de exportación récord que se superan mes a mes.

Con los stocks de Estados Unidos y la demanda de China Erize considera que la soja podría llegar (escenario potencial) a los US$ 360 en Chicago cuando Brasil no cuente con más suministros para exportar.

El factor limitante a estas posibles subas es el cierre de plantas procesadoras de carne en Estados Unidos por coronavirus, que podrían demorar algunos meses en ser reactivadas.

En este sentido, Erize alerta que la crisis del coronavirus podría derivar en una crisis de oferta, "mucho peor que la crisis de demanda". Es decir, el desafío volver a producir luego de la pandemia. "La última fue en la segunda guerra mundial. Primero fue una crisis de demanda y después una crisis de oferta".

El impacto de esta "crisis de oferta" se empezó a ver en las restricciones que implementaron países productores de trigo, como Rusia, anticipando un problema en la oferta de la próxima campaña.

Maíz

Para el maíz el escenario es distinto: "Me parece patético", describe el consultor y destaca que privilegiaría a venderlo hoy. Ahora la bajante del rio provocó algunos premios en regiones del sur pero esto podría ser algo excepcional.

Hasta el momento la necesidad de los exportadores logró mantener el precio contra el mercado internacional pero aparece un horizonte poco prometedor. En julio ingresa el maíz tardío (unas 25 millones de toneladas) y la safrinha de Brasil (más de 60 millones de toneladas) con buenos precios por la devaluación.

Se suma la expectativa de una importante siembra en Estados Unidos y hay poca expectativa de que la caída en el precio pueda condicionar la superficie de siembra en norteamerica: "Ya están jugados".

En este sentido, "se hace de noche (en el mercado de maíz), esperar la carroza es muy peligroso". Erize recomienda una estrategia comercial acorde que permita mejorar el precio disponible. Además, 

Trigo

En trigo el mercado local de la campaña vieja está divorciado del mercado internacional. Queda poco trigo en el circuto comercial dado que muchas ventas se realizaron de forma anticipada por el contexto electoral. Lo importante según Erize es que "hay más trigo del que necesita el mercado interno". El tema es que muchos exportadores compraron más trigo del que podían exportar.

En este escenario ajustado, el analista recomienda esperar pero no demorar las ventas del trigo 2019/20 más allá de agosto/septiembre, para no entrar en el riesgo de una intervención.

Cuánto trigo queda en el mercado y cuanto queda de la molineria. Hay más trigo del que necesita el mercado interno. El partido de trigo viejo es entre el productor y los molineros. La pulseada la gana el productor. De lo que queda sin vender. Muchos exportadores compraron más trigo del que podían exportar.

Para el trigo nuevo la historia es distinta: "El área podría mantenerse", anticipa Erize. Para el cereal influyen mucho las proyecciones climáticas. Si bien se espera una año que podría ser Niña (en Argentina podría llover menos) el perfil de humedad es bueno.

"El mercado de trigo está esperando la definición de la cosecha del hemisferio norte en junio/julio. El trigo nuevo me gusta (en US$ 170) por el contexto internacional y las restricciones que pueden aplicar países como Rusia".

Ver también: El trigo, a contramano

Erize concluye que en medio de la "crisis de oferta", Argentina tiene una oportunidad particular por la matriz exportadora de la producción. Nuestro país vende al exterior 2/3 del maíz y el trigo y un 80 % de la soja en un mundo que puede prescindir de muchas cosas, pero no de comer.

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