Una radiografía del sector lácteo muestra que la producción se estancó

La producción de leche prácticamente no ha variado en entre 2008 y 2019, aunque sí cayó el número de tambos y el consumo per cápita. Un análisis de los últimos 11 años que vivió el sector.

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Una radiografía del sector lácteo muestra que la producción se estancó
11deMayode2020a las15:26

La producción láctea es uno de las principales cadenas que componen al sector alimentario, en 2018 se situó quinta. A pesar de su importancia, durante 11 años mantuvo un fuerte estancamiento en la producción anual. 

En este sentido, la producción mantiene un gran importancia en la estructura pero no ha mostrado una evolución. Si se analiza la producción, a lo largo de 11 hubo modificaciones pero en los extremos del periodo el número de litros anuales es similar. 

“Entre el inicio y el cierre del intervalo histórico analizado sólo se creció un 3,33%”, sostiene los datos aportados por la BCR. Por su parte, detalla que si se analiza hasta 1999 la variación fue casi nula, solo del 0,13 %. 

Esta última década muestra el estancamiento productivo del sector. “El panorama es más claro aún si se realiza una comparación con otros países”, señala el informe. Los datos del  Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), destacan que en el período 2000-2016, los países limítrofes crecieron más de un 40% en cantidad de litros.

La producción de leche argentina está destinada en gran parte al mercado interno, un 80 % se consume en el país y un 20 % se exporta. Este volumen de consumo local varía del poder adquisitivo de los argentinos, que se vio deteriorado en los últimos años.

La demanda local y externa son son dos de los principales determinantes de la producción en el país, además del precio de los lácteos que determina la rentabilidad tambera, sostiene el informe. La situación del estancamiento también se reflejó en el número de tambos, en 2008 había 11.542 establecimientos y 2019 cerró con 10.722.

Tal como se mencionó, el consumo interno es la mayor demanda de la producción. El promedio de los últimos 11 años del consumo per cápita fue de 200 litros, pero en el último año se vio una caída abrupta.

En 2019 el consumo fue de tan solo 177 litros, uno de los niveles más bajos. En términos porcentuales la caída fue del 12,8 % en relación a 2008.

“Dentro de las estimaciones del consumo interno puede notarse un cierto reflejo de lo ocurrido con el número de establecimientos productivos”, argumenta la Bolsa de Comercio de Rosario. Durante 2012, año de mayor número de tambos, el consumo era de 214 litros per cápita por año, luego la caída fue proporcional al cierre de tambos.

Exportaciones e importaciones

Las exportaciones sufrieron una reducción de aproximadamente el 20% en cantidades de toneladas y de un 32% en cantidades de dólares ingresados al país, data la BCR. En lo que respecta a importaciones, el volumen ha variado pero señalan que comenzó y cerró el período analizado (2008 a 2017) con sólo un 3,2 % de aumento. 

En 2017, se importaron 15.384 toneladas y significó un desembolso de un 25 % más que lo gastado en 2008 para importar 14.901 toneladas de productos lácteos. “Las importaciones representan menos del 10% de las toneladas exportadas”, señala el informe.

En cuanto a la generación de divisas, el sector lácteo se presenta como tal ya que las exportaciones superar a las importaciones. En 2017 se exportó leche por más de 726 mil dólares y se importó por casi 52 mil dólares.

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